"En nombre de mi Gobierno debo registrar con sorpresa el hecho que para el transporte de las ciudadanas colombianas, sospechosas de pertenecer a grupos terroristas, Martha Pérez Gutiérrez y Doris Bohórquez Torres, desde la República del Ecuador a ese país, con el fin de brindarles asilo, se habría utilizado la aeronave de la Fuerza Aérea del Ejercito de Nicaragua", dice la nota. Para Colombia es mucho más extraño ese pedid, ya que el Gobierno de Nicaragua solicitó la autorización de sobrevuelo sobre espacio aéreo colombiano, bajo el supuesto de que su misión era el "Traslado de Personal en gira Oficial a la República del Ecuador", motivo por el cual se autorizó dicho permiso.
El Gobierno Nacional aclaró que es un acto inamistoso el hecho de amparar a personas sospechosas de apoyar a grupos terroristas, utilizando para ello una nave oficial de ese país.
"Constituye una clara violación a lo estipulado en el Artículo 3º de la Convención sobre Aviación Civil Internacional, suscrito en la ciudad de Chicago el 7 de diciembre de 1944, el cual estipula que, ninguna aeronave de Estado de un Estado contratante podrá volar sobre el territorio de otro Estado o aterrizar en el mismo sin haber obtenido autorización para ello, por acuerdo especial o de otro modo, y de conformidad con las condiciones de la autorización", puntualiza la misiva de la Cancillería colombiana.