El presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Angelino Lizcano, este miércoles defendió la labor de esa corte y desmintió que exista al interior de ésta un ‘carrusel de pensiones’.
«No es cierto que existan carruseles», dijo Lizcano en desarrollo de un foro de reforma a la justicia, adelantado en la universidad Libre.
Al citar el caso de su homólogo Ovidio Claros Polanco -quien fue señalado de estar implicado en el carrusel- Lizcano dijo que «le aparecen en la lista (de pensiones) nueve personas, donde muchas de ellas no pasan de los 40 años de edad (…) él nos presentó en la sala las pruebas que su despacho no ha generado ninguna pensión».
«Es un ataque con segundas intenciones, de quién, no sé, pero le han dado datos incorrectos a los medios», sostuvo.
De otro lado, Lizcano dijo que frente a las tutelas que falla el Consejo Superior de la Judicatura y que generan el llamado ‘choque de trenes’, «el problema no somos nosotros».
Según él, la tutela contra sentencias de altas corte es una función que le asigna la Constitución.
La respuesta del Consejo Superior surgió a raíz de los duros cuestionamientos del presidente de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, Leonidas Bustos.
El jurista pidió que en la reforma a la justicia se incluya la eliminación de la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura.
En ese sentido, consideró que debe salir fortalecida la sala administrativa del Consejo Superior y no pasar a su eliminación.
Además, recordó que los magistrados de la sala disciplinaria están siendo investigados por la comisión de Acusaciones de la Cámara por el carrusel de pensiones.