Los ’coqueteos’ mutuos entre los candidatos Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, y Juan Manuel Santos, del Partido de la U, junto a los resultados de la encuesta realizada por el Centro Nacional de Consultoría para el noticiero CM&, en la que el aspirante del Partido Verde, Antanas Mockus, llega al segundo lugar de las preferencias electorales con un 22%, detrás de Santos (37%), desplazando a la conservadora Noemí Sanín (20%), sacudieron el jueves el escenario político de cara a los comicios del próximo 30 de mayo y pusieron a todo el mundo a hacer cábalas y cuentas en torno a nuevas alianzas y a si habría o no una segunda vuelta.
Fue Vargas Lleras, quien sorprendió y alborotó el avispero con unas declaraciones entregadas a Caracol Radio en las que dijo que él era el mejor preparado para darle continuidad a la política de seguridad democrática, pero que si no tuviera la posibilidad de ser el próximo presidente de Colombia, “votaría por Juan Manuel Santos”. Conocidas las amables palabras, Santos le devolvió cortesías y aseguró también que si no fuera candidato, su voto sería por Vargas Lleras y hasta le dio la “bienvenida”: “Tenemos formas de pensar y ver las cosas bastante parecidas”, señaló.
Ese cruce de alabanzas en momentos en que se conocen los resultados de una encuesta en la que Santos sigue adelante en cuanto a la intención de voto de los colombianos y Vargas Lleras es el último con tan sólo un 3% es lo que ha llevado a muchos a pensar en que definitivamente el jefe de Cambio Radical comenzó a moverse estratégicamente hacia el sector que encarna en la actual campaña la esencia uribista. Y claro, no falta quien diga que Vargas Lleras siempre ha querido ser ministro de Defensa y, ante la debacle que para él muestran los sondeos, a eso le está apuntando. Cabe recordar que hace algunos días, Noemí Sanín acusó a Santos de estar repartiendo con anticipación cargos burocráticos.
Los ‘coqueteos’ cayeron como un balde de agua fría en las filas del Partido Liberal. Varios de los dirigentes cercanos a la campaña de su candidato, Rafael Pardo (5% en la reciente encuesta), reconocieron que se venían adelantando conversaciones con Germán Vargas Lleras con miras a la reunificación del Partido. “Nos había sorprendido gratamente que Vargas Lleras expresara su condición de liberal, tuvimos coincidencias y avanzábamos por un buen camino, pero ha cerrado de un portazo la reunificación liberal”, expresó el senador Juan Fernando Cristo, jefe de debate de la campaña de Pardo, quien además acusó al jefe de Cambio Radical de haberlos utilizado para “valorizarse” ante la U.
Por otro lado, aquello de la búsqueda de la reunificación del liberalismo —un tema muy mentado en el pasado y que se ha tratado en las cumbres realizadas esta semana entre Pardo y los congresistas rojos, con la asistencia del ex presidente César Gaviria— llevan a pensar mucho más. El Espectador conoció que el miércoles pasado, en el encuentro con la bancada liberal en el Senado, el ex presidente Gaviria habló de visualizar posibles alianzas para la segunda vuelta, incluido Juan Manuel Santos.
Una postura acorde con lo que le contó el representante Germán Olano a este diario, quien junto a otros legisladores han llamado la atención sobre “no encerrarse y analizar la actual realidad política”, que muestra al Partido rezagado en la puja por la Presidencia. ¿Hacia dónde apunta dicho análisis? Nadie lo reconoce, pero así como una vez hubo un sector que internamente propuso apoyar los gobiernos de Álvaro Uribe con el argumento de que era un hombre de esencia liberal, ahora surge una corriente que reitera que Santos es de raíces liberales y que unirse a él no implica traicionar los ideales de la colectividad.
Lo que es claro es que el Partido Liberal irá hasta la primera vuelta con su candidato Rafael Pardo y que sólo después, pase lo que pase, se analizarán posibles alianzas. Sin embargo, con los resultados de la encuesta de CM&, una pregunta queda en el ambiente: ¿Llegó ya a su máximo techo Juan Manuel Santos? En criterio del analista Alejo Vargas, parece que no, y el crecimiento que muestra su candidatura hace pensar en la opción de una victoria del Partido de la U en primera vuelta.
“Si el desplome de Vargas Lleras y los coqueteos de hoy en Caracol terminan en alianza y si Noemí sigue desinflándose, sus votantes se pueden pasar a las filas de Santos haciendo crecer más su candidatura. Además, algunos conservadores podrían ver en Mockus una amenaza y eso los puede llevar a abandonar a Noemí, situación que también se puede presentar en el Partido Liberal. Mejor dicho, por todos lados lo que se ve hoy es un fortalecimiento de Juan Manuel Santos y no sería improbable un triunfo suyo en primera vuelta”, explicó Alejo Vargas.
Pero si a Santos no le alcanza y hay segunda vuelta en la elección presidencial, la realidad política de hoy muestra que Antanas Mockus sería su contendor. El ascenso del Partido Verde refleja sin duda el impacto mediático por la adhesión de Sergio Fajardo, el ex alcalde de Medellín, a quien se le acabó la gasolina en el ascenso final y desde el próximo lunes será fórmula vicepresidencial del ex alcalde de Bogotá.
“Tal como están las cosas, Mockus va a seguir ganando seguidores en la medida que recoge votos de opinión y que antiuribistas se decidan a fortalecerlo. Al mismo tiempo, la posibilidad es que Noemí se debilite y más conservadores se vayan para la U. Ya para una segunda vuelta, puede haber abstencionistas que votan y votantes que se abstienen, y también puede haber mucho voto en blanco. Las alianzas serán las que definirán la Presidencia”, opinó Rubén Sánchez, politólogo de la Universidad del Rosario.
Para el Partido Conservador se hace hoy imperioso consolidar la unidad, algo que aún está en duda por los deslizamientos que viene padeciendo de dirigentes hacia el Partido de la U y el evidente divorcio entre su candidata oficial, Noemí Sanín, y el ex precandidato Andrés Felipe Arias. “No me trasnochan las encuestas. Así son, unas veces uno está de primero y otras de segundo. Es la dinámica de la política y estamos seguros de que con todo el Partido unido, en la próxima nos irá mejor y que en la más importante, la del 30 de mayo, vamos a ganar”, manifestó Noemí Sanín.
A 50 días de la elección presidencial, el panorama se ve aún confuso. Muchas cosas pueden pasar todavía, las fichas del ajedrez se siguen moviendo y las coaliciones serán la clave. Por ejemplo, nadie sabe cómo se va a mover Gustavo Petro, candidato del Polo Democrático, cuarto en la encuesta de CM& con un 6% de las preferencias electorales. Hoy, a la luz de lo que muestran los sondeos, sólo hay una certeza: Juan Manuel Santos estará como mínimo en segunda vuelta y el pulso es por saber quién será su contendor.