El mandatario de Ecuador, Rafael Correa, se mostró este martes dispuesto a continuar con el nuevo Gobierno de Colombia un proceso de restauración plena de las relaciones diplomáticas y de construir el futuro conjuntamente pero “sin olvidar el pasado”.
Si existe un marco de respeto, “no habrá ningún problema para normalizar” los lazos diplomáticos, señaló Correa en una entrevista con la radio guayaquileña Caravana. Además, se refirió a unas declaraciones del presidente electo colombiano, Juan Manuel Santos, sobre que a Colombia, “con respecto a sus países vecinos, sólo (le) quedan dos opciones: o ver con amargura el pasado o ver con esperanza el futuro”.
Según el presidente ecuatoriano, en Ecuador “nadie ve con amargura el pasado, pero no vamos a olvidar el pasado, (…) lo vemos con indignación, pero tenemos que construir el futuro sin olvidar el pasado”. Correa felicitó a Santos por su “triunfo claro” en la segunda vuelta electoral presidencial, celebrada el pasado domingo, y al pueblo colombiano “por haber hecho nuevamente ejercicio de su derecho al voto”.
“Personalmente he llamado a felicitar a través del teléfono al señor Santos y decirle que puede contar con Ecuador, como no puede ser de otra manera, para el progreso de dos pueblos que siempre han sido hermanos”, dijo. No obstante, el mandatario recordó que “lastimosamente las elecciones (colombianas) fueron manchadas por ciertos actos de violencia”, en los que resultaron muertos diez uniformados y seis guerrilleros.
En ese proceso de acercamiento hay varios asuntos considerados “sensibles” por ambos países entre los que destaca la orden de prisión con fines de investigación en Ecuador contra Santos, que en la fecha del bombardeo al guerrillero ‘Raúl Reyes’ era ministro de Defensa.
Correa reiteró este martes que esa orden de prisión contra el recién elegido presidente crea “una situación tremendamente difícil” y supone “un problema gravísimo”, pero sostuvo que el gobierno ecuatoriano “no puede hacer absolutamente nada, si no sería interferir en el poder judicial”.
“Aquí estamos en un Estado de Derecho y la Justicia es independiente”, manifestó, al añadir que no se puede olvidar que el primero de marzo de 2008 “hubo un delito en suelo ecuatoriano”.
Adicionalmente, consideró como un gesto “positivo” la afirmación de Santos de que entregaría a Ecuador los computadores atribuidos a las Farc e incautados en la operación militar, otro de los asuntos “sensibles” en el proceso diplomático.
La entrega de esas máquinas “fue uno de los compromisos del presidente (Álvaro) Uribe (…) y que todavía no cumple el Gobierno colombiano”, subrayó Correa, al añadir que Ecuador también necesita la información sobre el operativo, en el que, según informes de inteligencia ecuatorianos, podría haber participado un segundo país.