Ciudad de La Plata, años 70. Los militares se toman el poder en la Argentina, y comienzan una guerra sucia de la que pocos salen indemnes. Hay muertos, por supuesto; treinta mil desaparecidos, muchos de ellos arrojados al Río de la Plata en negros sacos de basura desde aviones de guerra. Todos son sospechosos, todos son culpables, todos son perseguidos. Pasado el tiempo, mucho tiempo, quienes se plegaron a los oscuros deseos de los militares y sus brazos armados han querido borrar sus historias.
Ellos también tienen algo que ocultar. Porque callaron, porque delataron, porque fueron cómplices. En su última novela, Una misma noche (Premio Alfaguara de Novela 2012), Leonardo Brizuela da cuenta de esos personajes con una especia de parangón de épocas. Detrás de todas las letras subyace el dolor, la angustia, el miedo. Nunca más fue la obra que Ernesto Sábato escribió para intentar cerrar el círculo de los años 70. Nunca más es lo que pretende decir Brizuela en su obra.