Con un tono tranquilo, distante al que se le conoce cuando se refiere a hechos que involucran al narcotráfico y las secuelas que deja este flagelo en la sociedad, el presidente Iván Duque lideró el segundo consejo de seguridad, en menos de una semana, en Popayán tras la muerte del indígena Jesús Mestizo en Toribío, norte del Cauca.
Sus declaraciones comenzaron recordando las medidas de seguridad adoptadas el pasado miércoles, en el que autorizó la llegada de 2.500 uniformados en la zona para reforzar la situación de orden público, así como señaló a los culpables de los homicidios a las comunidades indígenas: las estructuras Jaime Martínez y Dagoberto Ramos.
Seguido a esto, el primer mandatario se concentró en dar a conocer los programas en materia social que se vienen adelantando desde el Gobierno Nacional y departamental para integrar la acción militar con oportunidades para los habitantes del norte del Cauca.
Entre las propuestas para el departamento está el mejoramiento de las más de 200.000 familias en acción, así como la meta de los 9.000 jóvenes en acción que reciban acompañamiento educativo y de sostenimiento. También habló de los programas Mi Negocio, para promover 300 emprendimientos, y Familias en su Tierra, para generar un plan de retorno en favor de los desplazados por el conflicto.
Igualmente, en materia de infraestructura, comentó que hay 41 proyectos en marcha que beneficiarán a más de 800.000 personas. Se cuentan iniciativas en la red terciaria, red educativa, desarrollo rural, electrificación, deporte y recreación.
“Una vez surtido el proceso electoral, el pasado domingo, tenemos que acelerar la contratación de los proyectos”, dijo el primer mandatario, asignando, a su vez, a Miguel Ceballos, alto comisionado para la Paz, como el encargado de dirigir esta acción interinstitucional que promete ser la solución a la grave crisis en el norte del Cauca.
“Este plan social pretende impactar positivamente las comunidades. Nosotros tenemos una visión integral del Estado. Seguridad y justicia debe de ir de la mano con la parte social”, reiteró Duque, al señalar al narcotráfico, una vez más, como el principal enemigo del país, especialmente de su Gobierno.