Es una historia que se repite cada cuatro años, en cada elección. Luego de cerradas las urnas surgen las dudas por los resultados electorales y con ellas las denuncias de fraude, compra de votos y hasta manipulación del material electoral de las comisiones escrutadoras por parte de aquellos derrotados a los que les faltó muy poco para llegar. Aunque la reforma política de 2011 estableció la obligatoriedad del voto electrónico, esa posibilidad se ve todavía lejana y hoy, diez días después de los comicios legislativos, aún se están escrutando los votos y hay incertidumbre por la composición del nuevo Congreso.
Más preocupante que la tardanza de los resultados electorales son los continuos señalamientos de fraude. El principal crítico ha sido el movimiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez, el Centro Democrático, que asegura que les robaron 250 mil votos, por lo que le pidió a la Procuraduría hacer un estricto seguimiento a los escrutinios. El argumento es que en los últimos informes del preconteo, realizado por la Registraduría, ellos empezaron a bajar y los partidos de la U y Conservador crecieron extrañamente.
El escenario actual muestra a la U, el Centro Democrático y los conservadores peleando una curul en el Senado, que supuestamente cambió de dueño en los últimos informes del preconteo. La última palabra la dictará el resultado del escrutinio, asegura el registrador nacional, Carlos Ariel Sánchez, explicando que el preconteo es simplemente “informativo”. Pero, además, lo que se ve es que las diferencias no son sólo entre partidos. En el interior de los mismos también la disputa está caliente.
Es así como en el Partido Liberal, la curul 17 aún no está definida y la pelean Sofía Gaviria, hermana del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, quien aparece con 42.052 votos, es decir, 391 votos más que el actual representante a la Cámara Guillermo Rivera, quien recibió 41.661.
Mientras tanto, el conservatismo —al finalizar el preconteo— logró la curul 19 y entró la bolivarense Nidya Blel, quien con 42.394 derrota por 1.056 votos al actual senador caucano José Darío Salazar, quien se quedó con 41.338 sufragios. Además del pulso interno están las denuncias de irregularidades en la Costa Atlántica presentadas por el Centro Democrático, que dicen podrían afectar a Blel y dejar a los conservadores con 18 parlamentarios.
Más cerrado está el votofinish en el Partido de la U. Actualmente la curul número 21 está en manos de Carlos Enrique Soto, con 45.852 votos, 72 más que Jorge Eduardo Gechen, que tiene 45.780. La lentitud del escrutinio hace crecer la expectativa y los delegados de cada candidato vigilan que no se les pierda ningún apoyo y a la vez que no le vayan a sumar a su rival lo que no es.
En la disputa por las Cámaras la situación no es diferente. En los departamentos de Valle, Antioquia, Huila, Santander, Chocó y Bolívar hay varios votofinish con sabor a ‘chocorazo’. Eso parece estar sucediendo en Bolívar, donde las denuncias y los señalamientos crecen como espuma.
La pelea es ahí entre Pedrito Pereira, quien obtuvo según el preconteo 26.664 votos y Sandra García, que sacó 26.346. Una diferencia de 318 votos, con el ingrediente de que en el escrutinio García va por encima y hay denuncias que enrarecen el ambiente. Pereira es amigo personal del delegado para la Transparencia Electoral en el departamento, magistrado Nayib Alberto Tapia, quien aparece en algunas fotos celebrando su elección en 2010 y ha sido su representante legal en diferentes procesos. Lo que dice Sandra García es que “debió declararse impedido”, pues su temor es que influya en los resultados finales.
En el Valle del Cauca también hay rumores de fraude, en especial en Buenaventura. En la lista del Partido Liberal había resultado elegido Juan Fernando Reyes, quien aparecía con 21.572 votos en el preconteo, y más atrás estaba Hernán Sinisterra, con 19.848. En el escrutinio este último superó la diferencia de más de 2 mil votos que habrían sido obtenidos en el puerto. Las denuncias señalan que Sinisterra es amigo personal del alcalde de Buenaventura, Bartolo Valencia.
También en el Valle, pero en el Partido de la U, hay un cabeza a cabeza. Eduardo Palau tuvo 23.776 y Oliverio Hoyos, 23.426. Los separan 350 votos y mientras tanto las descalificaciones entre los aspirantes también están a la orden del día. A su vez, en Antioquia están enfrentados Nicolás Albeiro Echeverry —exconcejal cercano a Fabio Valencia Cossio— y el expresidente de la Cámara Carlos Alberto Zuluaga, quien se habría ‘quemado’ por sólo 259 votos.
El uribismo está enfrentado en Santander. Johana Chávez obtuvo 21.579 sufragios y su rival, Marcos Yohan Díaz, 21.260. Los dos aspirantes del Centro Democrático están trenzados en una disputa por esa última curul en la Cámara de Representantes. Y Chocó no se podía quedar por fuera: en la U están en disputa, con una diferencia de sólo 80 votos, José Bernardo Flórez, quien tuvo 11.260 respaldos y Melania Valoy, que alcanzó 11.180.
Por ahora los candidatos que están cerca de entrar al grupo de ‘quemados’ de las elecciones al Congreso se apegan a los recursos jurídicos para tratar de recuperar votos en los escrutinios. Las denuncias de fraude pululan y el registrador Sánchez sólo atina a decir que el resultado del preconteo es sólo informativo. La última palabra se dictará al finalizar la semana, cuando se espera que la organización electoral tenga el consolidado nacional de los escrutinios.