“En una patria que ha sido tan generosa conmigo, me siento en la obligación de hacer política mientras tenga energía”, destacó el expresidente, insistiendo en que el objetivo es ayudar a enfrentar “el deterioro de la seguridad, la creciente incertidumbre de la inversión, el estancamiento de la política social burocratizada, el derroche de los recursos oficiales y el abandono del diálogo popular sustituido por el riesgo de entrega del país al terrorismo y al castro-chavismo”.
En la declaración pública anunciando su candidatura, hecha desde su casa en Rionegro (Antioquia), Uribe sintetizó sus propuestas en cinco puntos: seguridad democrática, confianza inversionista, cohesión social, diálogo popular y un Estado austero en sus gastos y expansivo en sus obligaciones sociales. Entre las propuestas destacan las ayudas a la formación de los miembros de la Fuerza Pública y, en materia económica, el recuperar los incentivos a inversores a largo plazo y mantener el impuesto de 4X1.000 sobre las transacciones bancarias, cuyos recursos serían destinados a los sectores agropecuario, educativo y de emprendimiento.
También sugirió una reforma total a la salud, un mayor acceso a la educación, un aumento salarial a policías de base y maestros y un estímulo a sindicalistas, así como una “prima de vivienda para los trabajadores a cargo de un alivio tributario a las empresas”. Sobre el proceso de paz, el expresidente señaló que la negociación con grupos armados ilegales “debe ceñirse a las obligaciones y los beneficios del sometimiento a la justicia”. Asimismo, se mostró partidario de disminuir el tamaño del Congreso y hacer una modificación del reparto de las regalías que tendrían más en cuenta a las regiones. En el transcurso de la semana, el Centro Democrático dará a conocer toda su lista al Senado.