Esa fue la principal conclusión del conversatorio “Restitución de tierras, una deuda de la justicia con las víctimas del conflicto armado”, organizado por la Corporación Nuevo Arco iris, el Congreso de la República y El Espectador.
Pese a lo complejo que pueda resultar la implementación de la ley, el superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez, dio buenas noticias para quienes han sido despojados de sus predios. Afirmó que “son más de 650 mil hectáreas que han sido estudiadas, de las cuales 250 mil ya están listas para entregárselas a los jueces agrarios, que no van a tener mucho problema para entregárselas a sus dueños legítimos, porque los documentos demuestran de forma clara el despojo”.
Vélez explicó que otras 400 mil hectáreas que han sido recuperadas correspondían a terrenos baldíos del Estado que serán entregados al Incoder para que allí los asignen en el programa de restitución de tierras del Gobierno.
Pero la situación no es fácil y así lo reconoce el representante a la Cámara y coautor de la Ley de Víctimas, Guillermo Rivera, quien sostiene que “la norma es un avance pero no es suficiente, hay que entregársela a la gente. La reglamentación debe garantizar con claridad los procedimientos en materia de reparación y restitución. El borrador que presentó el Gobierno no contemplaba el monto de las indemnizaciones administrativas y eso es fundamental, por eso pedimos una revisión —aun cuando un poco tarde— de la aplicación de la Ley”.
Otro clamor de las víctimas es protección. Carmen Palencia, presidenta de la Asociación Tierra y Vida, realizó contundentes denuncias de asesinatos de líderes campesinos que han reclamado sus predios y afirmó que varios de estos homicidios se han llevado a cabo con complicidad de las autoridades.
“Son 54 líderes que han sido asesinados y aunque hemos entregado a las autoridades la información de los autores materiales e intelectuales de estos hechos, hasta el momento no se ha realizado una sola detención. Sólo cuando esto empiece a suceder, cuando empiece a haber justicia, nosotros, las víctimas, vamos a dejar de temer. No lo digo con rencor, lo digo con dolor, porque cada una de las muertes de nuestros compañeros nos duele”, afirmó Palencia.
Los protagonistas del evento concluyeron que el principal motivo del conflicto en el país es la tierra y que mientras no se solucione, no llegará la paz. Con la decisión del Gobierno de devolver sus predios a quienes han sido sacados por la fuerza, para que puedan desarrollar sus proyectos productivos, se va a avanzar mucho en ese sentido.