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El remezón en los partidos

Los antiguos competidores del presidente Santos ahora están de su lado. Uribe se aleja.

02 de noviembre de 2011 - 05:48 p. m.
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El efecto de las elecciones regionales sigue sacudiendo a los partidos políticos, que cinco días después de las votaciones se debaten entre sueños de reformas, ideales de reunificación, promesas de modernización y pugnas internas para buscar a los culpables de debacles anunciadas, según como les haya ido en las elecciones.

En el centro del debate y con la baraja en sus manos está el presidente Juan M. Santos, quien a estas alturas se da el lujo de tener de su lado a quienes le compitieron hace apenas un año: Germán Vargas y Rafael Pardo son miembros de su gabinete; y Antanas Mockus no escogió la oposición.

Hasta la suerte de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá depende en buena medida de las relaciones del electo mandatario con el gobierno central. La ciudad no olvida el resdultado de un ambiente de tensión como el que vivieron Samuel Moreno y Álvaro Uribe. Moreno se quedó sin el metro que pregonaba y Uribe se granjeó resistencias en el electorado bogotano, que acaba de pasarle la factura.

La luna de miel de Santos con sus excontradictores coincide con el distanciamiento de su exsocio, Uribe, a quien muchos creen que van dirigidos los discursos sobre “malos perdedores” que el mandatario pronunció el martes. El mismo Uribe ya reconoció que a sus candidatos no les fue bien en las votaciones y, como advirtió el analista Jorge I. Cuervo, algunos de ellos —Enrique Peñalosa— perdieron precisamente por tener el apoyo de Uribe.

Pero no sólo Uribe perdió y es por eso que están de moda los discursos de renovación y transformación en huestes como la conservadora, en la que la recriminación del expresidente Andrés Pastrana a su Directorio nacional pone en evidencia lo que ya todo el mundo sabía: que al partido azul le hace falta el oxígeno burocrático que tenía en épocas de Uribe. Yendo más lejos, le falta también la renovación de líderes y los conservadores lo reconocen.

El Polo vive su propia pasión. A Jaime Dussán le insisten en que renuncie a la presidencia del partido, pero dice que no es responsable porque, palabras más, palabras menos, el Polo ya iba mal cuando él tomó el timón.

Los que están de plácemes son los aliados más cercanos a la tendencia en la que políticamente nació Santos. El oficialismo liberal y Cambio Radical. Les fue bien en las elecciones y gozan de lugar de privilegio en la coalición de gobierno, lo que hace que tome más fuerza la idea de la reunificación liberal. ¿Será esa la próxima sorpresa de Santos?

Por Élber Gutiérrez Roa

Jefe de redacción y editor multimedia desde 2008. Fue editor político en Colprensa, Primerapágina.com, El Espectador, CM& y Semana.com. Ganó los premios de periodismo Rey de España (digital e investigación), SIP, Ipys-Tilac, Simón Bolívar y CPB. Máster en asuntos internacionales y especialista en asuntos políticos de la U. Externado. elbergutierrezr egutierrez@elespectador.com
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