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Elecciones 2022: “Hay un sector petrista que le hace mucho daño a Petro”

Previo a la jornada del 13 de marzo y a las presidenciales, fue publicado el libro de entrevistas “Las elecciones que pueden cambiar la historia de Colombia”, de la editorial Controversia. Fragmento de la entrevista que le hicieron a Ángela María Robledo en la que critica un posible caudillismo en el Pacto Histórico y falta de claridad en la política frente a la mujer.

09 de marzo de 2022 - 09:34 a. m.
El libro incluye 11 entrevistas a expertos y expertas de diferentes disciplinas sociales sobre la importancia de las elecciones en Colombia en 2022, desde economistas como Cecilia López Montaño hasta escritores como Pablo Montoya.
Foto: Cortesía de Controversia Editorial
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Algunos analistas de la política comentan que en una posible segunda vuelta Gustavo Petro no ganaría la Presidencia, pues el centro se uniría con la derecha. ¿Cómo analiza esta posible coyuntura?

Si se produce la segunda vuelta que parecería indicar que sí va a haber, y que de uno de quienes irán de manera clara y contundente será Gustavo Petro, creo que más que un asunto de derechas o de izquierdas, ojalá se dirima entre fuerzas progresistas que quieren proteger la democracia en Colombia, que necesitamos un cambio de rumbo radical pero pacífico y sereno, y enfrentados a las fuerzas fascistas y en muchos casos mafiosas de Colombia. Este gobierno de Iván Duque para mí es el tercero de Álvaro Uribe, porque Iván Duque es realmente y así lo dijimos el día que se posicionó: el títere del titiritero mayor que es Álvaro Uribe, que este gobierno se ha caracterizado por cooptar todas las instancias de los entes de control, incluso de un mecanismo tan importante como es el Banco de la República, de la Registraduría que será la que va a enfrentar y casi que a decidir, esperamos que con mucha veeduría ciudadana para que lo haga con transparencia, las elecciones del 2022.

Esta es una democracia en peligro y peligrosa como dice Rodrigo Uprimmy, y hay que rodear esas fuerzas alternativas y progresistas para que sean ellas las que lleguen a gobernar. Las fuerzas progresistas no han tenido la oportunidad de una práctica de gobierno enraizada, profunda, la única vez que ha ocurrido fue quizá con la Alcaldía de Gustavo Petro que fue totalmente amenazada por los distintos entes de control y de manera especial por el procurador Ordoñez, quien veía en Petro un rival para sus aspiraciones presidenciales que afortunadamente no se dieron. Entonces, yo he estado escuchando con mucho interés las propuestas de los sectores que pueden considerarse alternativos, incluso yo incorporaría en esas fuerzas alternativas también a la Coalición Verde Esperanza y ojalá se tenga la sensatez para entender a quienes tenemos que enfrentar al uribismo puro y duro, que nos tiene en esta condición de país de guerra perpetua, de ser uno de los países más desiguales del mundo y de unas prácticas fascistas de banalización de la vida. (Recomendamos: Editorial Controversia también publicó el libro “¿Por qué estallo Colombia?”, sobre las protestas sociales. Aquí un fragmento).

La estrategia del Pacto Histórico es bastante diferente a la que se hizo hace cuatro años. ¿Qué debilidades y fortalezas le ve?

En términos programáticos, frente a la propuesta de Colombia Humana en el 2018 y hoy, a la propuesta del Pacto Histórico, yo no veo grandes diferencias, veo una apuesta contundente y clara por vivir en un país en paz, por cumplir la Constitución y que expresa que colombianos y colombianas, quienes habitan en este territorio puedan vivir con dignidad, con libertad. Hay también desde el 2018 una propuesta de fortalecer lo público en términos de la educación, que vuelvan a ser derechos y no mercancías, la salud y la cultura como un elemento fundamental de la democracia y más en un país que ha vivido por tantas épocas en guerra, la redistribución de la tierra, el fortalecimiento del sector productivo, en su sentido más amplio y del sector empresarial, unos empresarios con mucha más capacidad y mucha más conciencia de que esa productividad tiene que tener una dimensión de redistribución, desde ahí yo veo y siempre ha sido un vector fundamental para Gustavo Petro y lo es también en el Pacto Histórico. El cambio climático también me parece que ocupa un lugar importante, pues con todo lo ocurrido con la pandemia, un lugar muy significativo y también veo que hay la presencia de propuestas de los sectores que se hicieron presentes desde el 2018.

¿Y qué faltaría?

Veo con preocupación que no hay una agenda feminista decisiva en términos de que feminizar la agenda no es solo poner unos puntos como ocurrió en el 2018, un decálogo de derechos de las mujeres, de todas las mujeres en Colombia, de las mujeres urbanas, de las mujeres rurales, me parece que no tiene un desarrollo adecuado y un tema que yo alcancé a poner y a desarrollar en la campaña del 2018 que fue el tema del cuidado, al cual ya me he referido, el cuidado en términos de que todos y todas necesitamos ser cuidados y que esa organización social del cuidado sea democrática y deconstruya esa división sexual del trabajo, eso me parece a mí que es un principio de igualdad que empieza y que se debe dar en casa, me parece que hay esas carencias y veo positivamente que hay distintas fuerzas que concurren a enriquecer la tarea programática del Pacto Histórico y también hago eco de las voces, sobre todo de mujeres quienes no se han sentido ni reconocidas, ni recogidas sus propuestas en la propuesta del Pacto Histórico porque se siente que poner el énfasis en el tema de clases, anularía otras luchas de reivindicación por el reconocimiento que son hoy agendas emergentes tan importantes como buscar la redistribución en términos democráticos, vuelvo y repito en uno de los países más desiguales del mundo.

¿Cuáles son sus reservas políticas sobre Gustavo Petro?

No comparto lo que dicen muchos sectores de ultraderecha y de derecha que Petro es el otro extremo, el otro extremo político en Colombia, el extremo de izquierda político en Colombia son las luchas de la izquierda armada, que poco a poco se han ido desanclando. Yo creo que Gustavo Petro es un hombre que ha demostrado de muchas maneras que en su tránsito de ser guerrero, a ser un demócrata ha tenido que afrontar muchas vicisitudes y que, cuando ha estado en el Congreso de la República o cuando fue alcalde, se paró, normativamente en reconocer la Constitución de Colombia y entonces no comparto esos temores, no comparto los temores de que Gustavo Petro va a llegar y va a cambiar la Constitución para quedarse muchos años como lo quiso hacer Álvaro Uribe, no comparto con quienes comparan a Gustavo Petro con Álvaro Uribe, me parece que son dos talantes con propósitos y prácticas políticas muy distintas; sin embargo, hay un punto que a mí me preocupa y es que hay un sector –yo lo he dicho-, que Petro es mucho más que el sector petrista. Es un hombre que incluso en las últimas declaraciones ha ido mostrando un talante mucho más de condición de hombre progresista o alternativo que un hombre de lo que podría entenderse de izquierda en Colombia hace mucho tiempo– entonces creo que ese sector petrista le hace mucho daño a Petro, lo hace mostrar como un caudillo que podría convertirse en un hombre que ejerza de manera autoritaria el poder, creo que Petro debe hacer mucho más visibles a las personas, los hombres y mujeres que hoy le acompañan en su campaña, que son muchos de ellos, no digo todos, porque sobre algunos tengo reservas, pero muchos de ellos son hombres y mujeres demócratas integrales y de todas las diversidades sexuales, me parece que hay que hacer mucho más visible y también hacer mucho más visible quien le acompañaría en su gabinete de presidente de la República.

Lo ocurrido en Chile, digo y repito, puede ser inspiración para Colombia. Fueron las mujeres y los y las jóvenes quienes como lo dijo el presidente electo en Chile, quienes le dieron el aliento para la segunda vuelta, quienes calmaron los miedos, quienes desvirtuaron las falsas noticias, las mentiras que se decían sobre su campaña. Ese ejemplo puede tomarlo Gustavo Petro, inspirarse en ese ejercicio, sería para mí, en mis palabras, feminizar su campaña para que se sienta que es una figura que protege, cuida y que va a ser un demócrata si es presidente de Colombia.

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