¿Cuál es su mayor motivación para ser congresista de Colombia?
Cansancio e indignación con la clase política. Los ciudadanos comunes y corrientes, que cumplimos con la ley y que sí pagamos impuestos, nos enfrentamos a una clase política prácticamente inútil y en su mayoría corrupta, que nada bueno hace por nosotros. Me cansé de quejarme y que nada cambie; me cansé de seguir afirmando: “aquí nunca pasa nada”, y decidí lanzarme por primera vez, sin palancas ni recomendaciones, para aportar más que indignación y buscar cambiar las cosas desde adentro.
¿Ha tenido alguna investigación disciplinaria o penal? De ser así, cuéntenos su caso.
No. No he tenido investigaciones disciplinarias ni penales.
¿Cómo está financiando su campaña al Congreso?
Es una campaña muy austera. Un primer paquete de propaganda impresa se pagó con mis ahorros. El resto son donaciones, muchas en especie, de familiares y amigos, y una Vaki.
De ser electo, ¿cuál será su principal proyecto en el Congreso?
Fortalecer las normas y procedimientos que revelan y regulan los conflictos de interés de los altos cargos del Estado. También, ampliar las inhabilidades para quienes aspiren a Fiscal, Contralor, Procurador, Jueces de Altas Cortes, Ministros y directores de agencias del Estado.
También quiero proponer mayores incentivos tributarios para las personas que contribuyan con las fundaciones dedicadas a recoger animales de la calle, y para aquellas organizaciones que promuevan la protección de los animales.
A su criterio ¿cuáles son los principales problemas de Colombia y cómo solucionarlos?
Corrupción: exigir el cumplimiento de las normas que ya existen, fortalecer el régimen de conflictos de interés y ampliar las inhabilidades.
Desempleo: El Estado es el mayor empleador en Colombia. Se debe recomponer el gasto del Estado para acabar con corbatas y terminar contratos inútiles y costosos, para invertir ese dinero en generar empleos que sí se necesitan.
Inseguridad: una perspectiva integral: generar oportunidades laborales y educativas. Perseguir las finanzas criminales. Se debe mejorar y fortalecer la inteligencia del Estado.
¿Realizaría alguna modificación al Acuerdo de Paz? ¿Cuál y por qué?
No haría modificaciones. Lo que perseguimos como partido es fortalecer su implementación. En especial, queremos sacar adelante la Reforma Rural Integral contemplada en el Acuerdo.
¿Está de acuerdo en que el Gobierno adelante diálogos de paz con el Eln? ¿Por qué?
Como partido respaldaremos los esfuerzos del próximo gobierno para conducir a diálogos de paz con el ELN. Si ese diálogo conduce a unas negociaciones, éstas deben desarrollarse bajo la autoridad directa del presidente de la república como responsable del orden público y la seguridad nacional, y siguiendo los principios de la Constitución y de nuestros compromisos internacionales.
Dialogar no significa negociar. Es un paso necesario para determinar la voluntad de paz y generar confianza entre las partes.
¿Qué posición tiene sobre la legalización de las drogas?
Soy abanderado de la regulación de las drogas. La evidencia empírica recolectada a lo largo de los últimos 30 años por las mejores universidades y centros de investigación de Colombia y del mundo, demuestra que la única manera de disminuir y combatir la producción y el tráfico es regulando el mercado; y la única forma de disminuir el consumo es la prevención combinada con metodologías de reducción de daños.
La prohibición ha demostrado ser inútil para combatir las drogas.
¿Ampliaría los derechos sobre aborto y eutanasia que ya contempla la Corte Constitucional bajo jurisprudencia?
Sí. Ampliaría los derechos sobre el aborto y la eutanasia. El aborto debe despenalizarse en todas las circunstancias, respetando el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, bajo parámetros que garanticen su salud y su bienestar. En el mismo sentido, la eutanasia debe ser legal, bajo parámetros que garanticen el bienestar del paciente y el de su familia.
Hay muchos obstáculos para que funcionarios cumplan las sentencias de la Corte Constitucional sobre derechos de personas LGBT+ y parejas del mismo sexo. ¿Qué acciones impulsaría para acabarlos?
Es fundamental cambiar la Constitución en su definición de familia. Los artículos 42 y 43 deben ser sometidos a una nueva redacción para que en una nueva definición quepan todas las personas sin importar su género o identidad sexual.
También es necesario que desde el liderazgo político se impulse mucho más el cambio cultural que viene con el cambio generacional y con ello se deje de ver a las personas LGBT+ como alguien ‘diferente’ o ‘anormal’ dentro de la sociedad.
¿Está de acuerdo con que las iglesias paguen impuestos como el de la renta? ¿Por qué?
Sí. Estoy de acuerdo. Podrían tener incluso una tarifa diferencial más baja; pero deben pagar impuestos. La razón: es que no existe una razón válida para que bajo las condiciones actuales no paguen impuestos. Las iglesias deben aportar al erario, justificado incluso como parte de su función social.
¿Estaría de acuerdo con una reforma a la Policía? Y, en esa línea, ¿cree que debe acabarse el Esmad?
Es necesario que la policía tenga una vocación civil y no militar, tal y como lo establece la Constitución. Debido al conflicto armado y al narcotráfico, la policía tuvo que adaptarse para convertirse en una extensión casi militar del Estado. Lo que debemos procurar es que el policía tenga un vínculo directo con la comunidad que protege, y también es necesario reducir y simplificar las innumerables obligaciones que hoy tiene y que desbordan su capacidad. El ESMAD no debe acabarse.
¿Qué propuesta concreta tiene para garantizar la paridad y los derechos de la mujer?
Considero que iniciativas como la de mi partido, el Nuevo Liberalismo, de elaborar listas cremallera (mujer, hombre, mujer), para las corporaciones públicas es un buen comienzo. Por otro lado creo que la promoción de la vasectomía como principal método de planificación familiar, lograría que la carga de la anticoncepción no recaiga exclusivamente sobre las mujeres y reduciría todos los costos asumidos por ellas en todo sentido, no solo económicos. La reducción de embarazos no deseados podría ser otro efecto positivo.
¿Qué propone para reformar la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes y lograr resultados tangibles en su labor?
La Comisión de Acusación debe eliminarse. Es necesario que, dentro de un proyecto de reforma política, se contemple una nueva instancia para adelantar las investigaciones contra el presidente, los magistrados de las altas cortes y el fiscal. Yo propondría la adopción de una instancia especializada, técnica y pequeña, compuesta por penalistas independientes, escogidos por mérito; procuradores, y congresistas que investigue y cierre, o que investigue y acuse ante el senado. Que la ley garantice su independencia y legitimidad.
La corrupción es un problema de primer orden en el país: entre 2018 y 2021, según Invamer Poll, el porcentaje de personas que considera que es un asunto que está empeorando pasó del 71 % al 90 %. ¿Cuál es su propuesta concreta para hacerle frente a este flagelo y lograr resultados?
Colombia tiene suficientes leyes y normas para hacerle frente a la corrupción, pero no se cumplen. ¿Y por qué no se cumplen? Porque muchos miembros de los órganos encargados de prevenir, vigilar y sancionar tienen enormes conflictos de interés o tienen vínculos personales, comerciales o políticos con muchos de quienes cometen actos de corrupción.
La única forma de acabar con esas roscas es hacer mucho más exigente la revelación de los conflictos de interés y ampliar el régimen de inhabilidades.
Tres de cada cuatro colombianos, según Invamer Poll, tienen una imagen desfavorable del Congreso. ¿Qué haría para contrarrestar esa imagen negativa?
Fundamental: trabajar por la ciudadanía buscando la eliminación de trámites. Presentar proyectos de ley pertinentes y viables, y promover el control político de los funcionarios que no den resultados en beneficio de los ciudadanos comunes y corrientes. Un Congreso que se destaque por presentar y aprobar proyectos sobre honores y placas de mármol, en lugar de ocuparse de la reforma pensional o de los proyectos de implementación del acuerdo de paz, no merece el respeto de los ciudadanos.
¿Propondría desde su posición de congresista un acercamiento diplomático y comercial con Venezuela con miras a restaurar las relaciones entre ambos países?
Sí. El tal cerco diplomático propuesto por este gobierno no tumbó a Maduro y sí empeoró la situación fronteriza, migratoria y comercial en perjuicio de Colombia. Sin ser cómplices del régimen venezolano, Colombia debe abrir canales de comunicación y tender puentes, al menos para buscar soluciones pragmáticas a los problemas migratorios y comerciales que afectan a los ciudadanos comunes de lado y lado de la frontera.
¿Cuáles son los principales problemas de la región que pretende representar y cómo solucionarlos?
Seguridad y movilidad son los grandes problemas de Bogotá.
En seguridad, se deben cerrar, confiscar y extinguir los locales que venden celulares robados o cualquier otro bien hurtado. Si las personas acuden a comprar bienes robados más baratos, el crimen perdurará y aumentará. Es imperativo fortalecer la inteligencia policial.
En movilidad, es fundamental legalizar las plataformas, mejorar el transporte público y utilizar la tecnología para perseguir infractores, sobre todo a aquellos que se parquean en vías principales disminuyendo el flujo vehicular.
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