Organizaciones de mujeres y que le hacen seguimiento a los procesos políticos y electorales, han identificado que dentro de violencia contra mujeres en política se cuenta la violencia económica y financiera, así como la simbólica, institucional y física. Esta violencia puntual deja ver la situación de desventaja que tienen las mujeres para participar en una contienda electoral en condiciones de igualdad con los hombres.
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Hay varias manifestaciones de este tipo de violencia contra las mujeres, la mayoría provienen de las instituciones, especialmente de los partidos a los que las mujeres militan o están adscritas. Transparencia por Colombia, en su informe Acceso a recursos para la inclusión de las mujeres en la política, identifica las siguientes evidencias o brechas, como lo llama la organización:
1. Los partidos destinan pocos recursos para la inclusión de las mujeres en la política.
2. Los partidos no brindan la suficiente claridad sobre la destinación de los recursos estatales para la inclusión de las mujeres en política que exige la Ley 1475 de 2011.
3. No hay igualdad en el acceso a los recursos para las campañas políticas de las mujeres: las candidatas tienen que invertir más que los hombres para salir elegidas, aunque cuenten con menos recursos.
4. Los partidos y campañas pueden recibir recursos privados, a través de créditos o donaciones. Las mujeres son las menos beneficiadas con esta forma de financiación.
5. Ese mismo comportamiento lo tienen los partidos, que no otorgan créditos y donaciones en equidad entre hombres y mujeres. En ese sentido, las mujeres son las menos favorecidas con dichas ayudas.
En este artículo, El Espectador se dedicó a analizar lo primeros dos puntos, a la luz del informe de Transparencia por Colombia. Las últimas barreras serán expuestas aquí.
“Es un hecho que el patrón de financiamiento de las campañas en Colombia, seas hombre o mujer, se origina casi en un 100% de recursos privados, ya sea del patrimonio o aporte de personas naturales o jurídicas. Aparte están las fuentes que se puedan conseguir con créditos bancarios y lo que se podría recibir de los anticipos. De todas estas fuentes, por ejemplo, los partidos podrían estar destinando recursos para apoyar a las mujeres, ya sea a través de donaciones o créditos, pero, nuevamente, en la revisión de los 16 partidos que hicimos para los años 2019 y 2020 encontramos que continuamente, con una sola excepción, que es el partido MIRA, había mayor destinación de recursos en montos a hombres que a mujeres, en algunos casos ni siquiera había una sola donación para una candidata”, dice Sandra Martínez, directora programática de Iniciativas con Sistema Político y Estado de Transparencia por Colombia.
Y esto no solo ocurre en los partidos, también las personas naturales o jurídicas terminan entregando más donaciones y créditos a hombres que a mujeres candidatas. “El acceso a los recursos es esencial para la participación electoral, no obstante, hay diferencias entre las contribuciones privadas que reciben las mujeres y los hombres. Esta diferencia se asocia, en parte, por el concepto de ‘viabilidad electoral’, el cual consiste en que los financiadores donan o dan créditos dependiendo de si las candidaturas tienen verdaderas posibilidades de obtener votos y quedar electas, teniendo en cuenta si el candidato o candidata ha participado en elecciones previamente, si cuenta con el apoyo de líderes políticos tradicionales, y si creen en su capacidad de liderazgo”, se lee en el informe.
Por ende, una barrera va de la mano de otra, por más de que una mujer no haya participado de unas elecciones, si está preparada a nivel político y electoral, tiene más chance de lograr financiación de privados a través de créditos o donaciones. El siguiente gráfico, con base en la información recolectada por Transparencia por Colombia, muestra cómo las empresas entregaron donaciones en 2019 a candidatos y candidatas.
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Anexar gráfico
“Del Top 10 de las empresas que más donaron a las campañas, se observa que solo 31 candidatas (de los 114 candidatos), recibieron donaciones de estas empresas. Además, en comparación con los montos donados a los candidatos hombres, las mujeres recibieron 77% menos donaciones”, agrega el informe. Esto sucede también con los créditos. Del top 10 de empresas que dieron créditos en 2019, todas, a excepción de dos, brindaron préstamos solo a hombres.
Lo que destaca Transparencia por Colombia es que las tres mujeres que recibieron esos créditos en 2019 por parte de las empresas que otorgaron más estas dádivas resultaron electas. “Frente a los pocos aportes que reciben las mujeres para campañas políticas, en las entrevistas desarrolladas con mujeres candidatas en el marco de este documento, se manifestó que, desde su experiencia, es difícil que los empresarios aporten a las campañas de personas nuevas por considerarlas ‘riesgosas’. Además, las mujeres deben demostrar capacidad para que las apoyen económicamente. Se identificó un caso en el cual una candidata logró recibir una donación del sector privado solamente cuando faltaban 20 días para el cierre de campaña y ya los resultados de su campaña eran visibles”, agrega el informe.
Por último, el informe encontró que las mujeres que resultan elegidas incurren en más ingresos y gastos que los hombres elegidos (ver las dos gráficas). “En términos comparativos entre hombres y mujeres, estas últimas necesitaron aproximadamente $18.000.000 más ingresos que los hombres elegidos, lo que indicaría que para una mujer también es más costoso hacer campaña”, explica el informe.
Sin embargo, los hombres invierten más que las mujeres. La relación para 2019, según Transparencia por Colombia, es de 4:1. Para 2018 fue 3:1. “En el caso de los gastos de campaña se mantienen las diferencias entre la inversión que hacen las candidatas y los candidatos. En el caso de los hombres, la diferencia entre un candidato y un elegido es que el elegido invirtió aproximadamente 3.3 veces más recursos. Para el caso de las candidatas, una mujer elegida invirtió aproximadamente 7 veces más recursos en su campaña en comparación con una candidata. Así mismo, en promedio una candidata tuvo que invertir $19.000.000 más que los hombres para quedar elegida al concejo”, analizó el informe el comparativo para acceder a las corporaciones municipales de Barranquilla, Cali y Medellín.
Con esta información, obtenida de la rendición de cuentas de los partidos anualmente, Transparencia por Colombia concluye que hay una barrera de carácter económico y financiero para las mujeres. “Esto se debe a que en un contexto donde la cultura política es predominantemente patriarcal, las posibilidades de que las mujeres logren con éxito participar en las contiendas políticas es todavía una deuda pendiente. Es, por lo tanto, pertinente seguir profundizando en la problemática para alentar a los responsables a adoptar medidas efectivas, pues deben darse transformaciones de fondo para anular los prejuicios y estereotipos de género”, señala el informe como conclusión.