La alianza entre Sergio Fajardo y Antanas Mockus arrancará el lunes oficialmente cuando el ex alcalde de Medellín se inscriba en la Registraduría como fórmula vicepresidencial del ex mandatario bogotano. El acto también servirá para dar a conocer las principales propuestas de gobierno del Partido Verde, en las que también participan los ex alcaldes Enrique Peñalosa y Luis Eduardo Garzón.
Aunque en principio se habló de un programa de 10 puntos, en las últimas horas se decidió que éste tendrá 15 grandes propuestas. Tanto el candidato a la Presidencia como su coequipero trabajaron hasta ayer en los detalles de los 15 puntos del “manifiesto” que se oficializará hoy, y entre los que se destacan asuntos relacionados con las principales banderas de Fajardo y Mockus durante sus administraciones.
“La educación y la cultura ciudadana serán el motor para construir un país respetuoso de los derechos de los demás, incluyente, productivo y capaz de crecer a la medida de sus sueños. Estamos de acuerdo en cuáles son nuestros problemas fundamentales: la ilegalidad, la violencia y la desigualdad”, reza un aparte de la declaración que leerán este lunes.
Asimismo, el escrito hace énfasis en la necesidad de atacar todo aquello que está por fuera de la Ley. “La ilegalidad afecta la vida cotidiana. La corrupción, el mal uso de los recursos de todos, el narcotráfico, la evasión de impuestos, el clientelismo, el abuso para aprovecharse de los bienes públicos se han convertido en un obstáculo para el bienestar de todos y todas”, y agregan: “Sin una voluntad social clara contra la ilegalidad, la justicia, asediada por la violencia y el narcotráfico, no logra obrar con eficacia, y quienes violan las leyes y actúan contra los demás confían en que nunca serán castigados, dada la muralla de impunidad en que vivimos”.
Sobre el tema de seguridad, la declaración hace una radiografía: “Hemos sufrido décadas de violencia, que han dejado una herencia de dolor y sufrimiento. El narcotráfico ha llevado a muchos compatriotas al delito, y ha debilitado la justicia y las instituciones públicas. La guerrilla, alimentada por el narcotráfico, sigue perturbando la tranquilidad y destruyendo las posibilidades de desarrollo y bienestar. En las ciudades, la inseguridad es una realidad siempre presente”.