La misión humanitaria que recibirá a los cinco secuestrados en el transcurso de esta semana inició su itinerario el lunes con su desplazamiento a tierras brasileñas. Antes de tomar el avión que llevó al grupo a Sao Gabriel da Cachoeira, desde donde saldrá este martes en la mañana el grupo de delegados que recogerá a los secuestrados, Piedad Córdoba afirmó: “Aquí empieza una gran cruzada por la paz, porque ésta no tiene reversa”.
El anuncio de la liberación de cinco secuestrados —tres de la Fuerza Pública y dos civiles—, realizado por las Farc el pasado 8 de diciembre, ha desatado un progresivo acercamiento al tema de la solución política a la guerra. Desde su página en internet, la agrupación guerrillera emitió un comunicado el pasado domingo, en el que afirmó: “El presidente Juan Manuel Santos, si en verdad le interesa buscar una solución diferente a la guerra, debe aprovechar la oportunidad para iniciar un diálogo que permita una solución política a este grave conflicto”.
Ese mismo día, familiares de los secuestrados y miembros de Colombianos y Colombianas por la Paz elevaron una plegaria en agradecimiento a las gestiones de paz y reiterando su compromiso con ella. “Llegará con la luz la esperada libertad”, se coreaba el domingo pasado en la casa de Córdoba, como antesala al inicio de la misión humanitaria.
Con el comienzo de esta nueva liberación, la idea de un proceso de diálogo con las guerrillas parece asomarse por la ventana. El embajador de España en Colombia, Nicolás Martín Cinto, anunció que su gobierno estaría dispuesto a acompañar un proceso de negociación siempre y cuando el Gobierno colombiano estuviera dispuesto y se lo pidiera.
Por su parte, el vicepresidente Angelino Garzón, en entrevista con Caracol Radio, sostuvo: “Con hechos, el presidente Santos tendrá toda la voluntad política para construir escenarios de paz y procesos de perdón y reconciliación. Hechos de paz es poner fin a la práctica ilegal de las minas antipersona, poner en libertad a los niños que han reclutado forzosamente, tomar la decisión más revolucionaria de decirle no a la violencia”.
El itinerario de las liberaciones empezará este martes con el regreso a territorio nacional de la comisión humanitaria. El miércoles se internará en un punto desconocido de las llanuras del Meta, donde recogerá a Marcos Baquero, el concejal del Guaviare que regresa a la libertad después de 19 meses de secuestro. El viernes se espera la llegada del también concejal Armando Acuña y del infante de Marina Henry López en el aeropuerto de Florencia, Caquetá. El proceso de liberación terminará con el reecuentro entre el mayor Guillermo Javier Solórzano y el cabo Salín Sanmiguel, en Ibagué, Tolima, con sus familiares.
Los protocolos de seguridad firmados por el Gobierno y el Comité Internacional de la Cruz Roja estipulan la suspensión de operaciones militares durante 36 horas en las zonas donde serán liberados los secuestrados. Sin embargo, oficiales de la Fuerza Pública brasileña estarán monitoreando las torres de control de los aeropuertos y observando que el proceso de liberación se desarrolle según lo acordado.
Una alta fuente de El Espectador le contó que es posible que durante el proceso de liberación haya sorpresas y que los liberados no sean los cinco anunciados sino siete. Por otra parte, también se conoció información según la cual el proceso de acercamiento con las Farc para que sean liberados todos los secuestrados en su poder va muy adelantado y que posiblemente éstos retornen a sus casas en el mes de junio.
Así será la operación logística de las liberaciones.