Despejada la duda sobre si el expresidente Álvaro Uribe aspiraría al Congreso, el nuevo interrogante es: ¿a cuántos senadores logrará arrastrar su popularidad? Mientras las cuentas de los partidos políticos se van decantando y la carrera presidencial cobra forma y protagonismo, decisiones judiciales de las últimas semanas ponen en dificultades el entorno del exjefe de Estado. La última de ellas es la captura del general (r) Flavio Buitrago, exjefe de seguridad —el segundo en línea— de Álvaro Uribe durante su presidencia, por sus presuntos nexos con el narcotraficante Marco Antonio Gil, alias El Papero.
A este caso se suman el llamado a indagatoria a su hermano Santiago Uribe Vélez, por supuestos vínculos con el paramilitarismo, las pólemicas que ha generado la inclusión de José Obdulio Gaviria en su lista al Senado y el reciente fallo del Tribunal Superior de Medellín, que solicitó investigarlo por, al parecer, promover grupos de autodefensa durante su gobernación en Antioquia. ¿Cuánto afectará este cerco judicial a la reedición de su proyecto político?
Edecanes en problemas
Tras la captura del general (r) Flavio Buitrago, por enriquecimiento ilícito, quedó en el aire la duda de quiénes en realidad estaban en cabeza de la seguridad del expresidente Uribe. Y es que los dos hombres que eran los jefes de seguridad terminaron enredados con narcos. El primero de ellos es el general (r) Mauricio Santoyo, condenado por una Corte Federal en EE.UU. el 14 de diciembre de 2012, después de que aceptara haber sido el soplón y principal colaborador de la Oficina de Envigado. En el caso de Buitrago, el sucesor de Santoyo en la Casa de Nariño, la Fiscalía aseguró que al revisar las cuentas del oficial y su esposa, Elba Pulido, se hallaron $670 millones de los cuales se desconoce su procedencia. La tesis del ente investigador es que estos dineros son producto de una relación comercial que tenían con Marco Antonio Gil Torres, alias ‘El Papero’, con quien crearon —también con la compañía de otras personas— Constructora América S.A., la empresa que fue incluida en la Lista Clinton en 2007 por ser la fachada para lavar las ganancias del narcotráfico.
Luis Alfredo Ramos, el último alfil caído
Uno de los golpes más recientes contra Uribe fue la medida de aseguramiento que dictó la Corte Suprema de Justicia en contra de uno de los abanderados del Centro Democrático, Luis Alfredo Ramos. El exgobernador de Antioquia tiene que responder por los señalamientos que le han hecho los excomandantes paramilitares Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’; Rodrigo Pérez, alias ‘Julián Bolívar’: Pablo Hernán Sierra, alias ‘Alberto Guerrero’, y Juan Carlos Sierra, alias ‘El Tuso’. Según ellos, Ramos lideró reuniones para afianzar el programa de Justicia y Paz y recibió apoyo económico para sus campañas políticas desde 1998.
Coletazos del Tribunal de Medellín
El pasado 5 de septiembre el Tribunal Superior de Medellín compulsó copias a la Comisión de Acusación para que se investigara al expresidente Uribe por su presunto apoyo en la conformación de grupos paramilitares en Antioquia. El fallo, firmado por los magistrados Rubén Darío Pinilla y María Consuelo Rincón —el tercero de ellos, Juan Guillermo Cárdenas, salvó su voto—, solicitó investigar a Uribe después de encontrar indicios de que durante su gobernación en Antioquia, entre los años 1995 y 1997, se creó el proyecto de Cooperativa de Vigilancia y Servicios Comunitarios (Coosercom), que terminó por ser “un laboratorio del paramilitarismo” y promover a las conocidas Convivir. Asimismo, los magistrados reprocharon la supuesta relación del expresidente con el controvertido general (r) Rito Alejo del Río, el pacificador de Urabá, y señalaron que Uribe habría sido artífice de la Operación Orión, que básicamente fue una “alianza criminal” entre el Ejercito, los ‘paras’ de ‘Don Berna’ y sicarios de la Oficina de Envigado para tomarse la Comuna 13 de Medellín.
Los señalamientos contra Santiago Uribe
Un fiscal de derechos humanos desempolvó el expediente del hermano del exprimer mandatario, Santiago Uribe, quien el próximo 17 de octubre rendirá indagatoria para responder por señalamientos de pertenecer a un grupo paramilitar conocido como los 12 Apóstoles. Todo surgió de las nuevas confesiones que hizo Eunisio Alfonso Pineda, un campesino que trabajó en la hacienda La Carolina, de Santiago Uribe, y relató, desde el exilio, cómo se construyó un campamento paramilitar en el que se cometían diversos crímenes. Estas declaraciones se suman a las que dio en 2010 el mayor (r) Juan Carlos Meneses.
Uribe se defiende
Tras la captura del general (r) Flavio Buitrago, el expresidente Álvaro Uribe escribió en su cuenta de Twitter que los encargados de dar respuesta sobre la designación como jefe de seguridad de la Casa de Nariño tendrían que ser la Policía y el Ministerio de Defensa. “Respetuosamente: Policía y Ministerio de Defensa deben explicar cómo fue la selección y supervisión del Gral (general) Buitrago como Jefe Seg (seguridad) Presidencia”, fueron las palabras de Uribe en las redes sociales.
El caso Mario Uribe
Aunque desde febrero de 2011 la Corte Suprema de Justicia condenó a 90 meses de prisión al exsenador Mario Uribe por sus vínculos con las autodefensas, esta semana volvió a salir su nombre luego de que El Espectador publicara el pasado domingo la última declaración del extraditado exjefe paramilitar Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’.
En su testimonio, rendido el pasado 1º de agosto, ‘Don Berna’ volvió a salpicar el nombre de Mario Uribe, primo del expresidente Álvaro Uribe, al decir que era una persona muy cercana a las autodefensas, que era “orgánico” del grupo ilegal y que incluso fue apodado en su momento como ‘El Ingeniero’.
Mario Uribe fue llamado a indagatoria por la Corte Suprema en 2007. Renunció y su caso pasó a la Fiscalía, pero finalmente fue llamado a juicio y posteriormente resultó sentenciado al constatarse que recibió apoyo de las autodefensas para llegar al Congreso.
José Obdulio, la manzana de la discordia
Una de las fichas de Uribe es José Obdulio Gaviria. Sin embargo, las últimas declaraciones del exasesor presidencial han generado una tempestad en el Centro Democrático, al punto que otros alfiles del uribismo han pedido que renuncie a la lista al Senado que va a presentar este partido. El primero de ellos fue el precandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, quien por medio de una carta le pidió a Gaviria que se alejara de sus aspiraciones al Congreso para no perjudicar al exjefe de Estado. El segundo fue el exministro Fernando Londoño, quien en su última columna de opinión escribió: “Una persona que se refiera a sus contradictores en los términos que ha utilizado, no puede ir al Senado”. Además, Gaviria aún tiene que responder por un proceso judicial por injuria y calumnia.
El excomisionado prófugo
Luis Carlos Restrepo, una de las figuras más reconocidas durante el gobierno de Álvaro Uribe, se ha convertido en otro de los fantasmas que persiguen al expresidente. Restrepo, a quien recientemente se le venció la orden de captura que había solicitado la Fiscalía en su contra por su participación en la presunta falsa desmovilización del Bloque Cacique Gaitana de las Farc en marzo de 2006, se encuentra profugó en el exterior y en más de una oportunidad —como también lo ha hecho Uribe— ha manifestado que este proceso jurídico no es más que una persecución política. Hasta el momento la Fiscalía no ha requerido una nueva orden de captura internacional y, por el contrario, ha señalado que le está brindando todas las garantías al excomisionado para que regrese a Colombia y atienda el llamado de las autoridades. Hasta el momento no se conoce el paradero de Luis Carlos Restrepo, sólo se sabe que la última vez que estuvo en Colombia fue el 8 de enero del 2012, el día que tomó un avión con destino a EE.UU.
smartinez@elespectador.com
@santsmartinez