Frentero. Esa es una palabra que perfectamente puede definir al presidente del Congreso, senador Armando Benedetti, quien en entrevista con El Espectador habla de su intención de volver a hacer del Legislativo el centro de poder que fue en otras épocas y lanza una propuesta audaz: que en el segundo o tercer año de la actual legislatura no se expida ni una sola ley para que, junto con el Ejecutivo y la Rama Judicial, se dediquen a estudiar las ya existentes para saber cuáles sirven y cuáles no.
¿Cómo va a funcionar eso de la mesa de unidad nacional?
Al presidente Santos le gusta hablar desde la institucionalidad, lo cual quiere decir que se va a entender con la cabeza de los partidos y del Congreso. La mesa es para que allí se den los acuerdos antes de llegar al Legislativo.
¿Se va a buscar diálogo con la oposición: los verdes y el Polo?
Que yo sepa, ellos no se han declarado en oposición y han dicho que harán los debates de acuerdo con lo que les guste o no. Estoy seguro de que si hay cosas buenas para enfrentar la pobreza, por ejemplo, van a acompañar a la coalición.
¿Es posible llegar a consensos con los congresistas sin hojas de vida de por medio?
Lo que sucede es que el Congreso es débil y los ciudadanos tienen derecho a saber que este ya no es un centro de poder. Necesitamos recuperar unas funciones que hoy las tiene el Ejecutivo. El 20 de julio dije que no voy a permitir que el Ejecutivo se aproveche del Legislativo. La gente cree que nosotros somos los que pedimos, cuando es al contrario. A nosotros nos toca mendigar y es el Gobierno el que siempre propone para que sus cosas salgan.
Algo que se acentuó con los ocho años de Uribe.
Creo que al principio el gobierno Uribe estuvo bien. A lo último hubo algunos espacios que se abrieron, pero no tanto como dice la gente ni en la forma como dicen la oposición y los contradictores.
¿Se compromete a que este Congreso no será arrodillado al presidente Santos?
Este Congreso no va a ser arrodillado. No queremos esos ejercicios de reciprocidad de puestos ni de burocracia. No queremos que el Ejecutivo se aproveche de las debilidades del Legislativo.
Sabe que es difícil creer en eso cuando se arrastra una imagen tan negativa.
No estoy hablando de imagen, eso se lo dejamos a los periodistas. Estoy hablando de dignidad. Lo que pasa es que ustedes siempre se enfocan en la parapolítica, el constreñimiento armado, la plata del Estado, la transhumancia y el clientelismo. Esos son sólo síntomas de una enfermedad mucho más grave y es que el Congreso perdió su importancia. Aquí ya no se debaten los temas y nosotros hacemos los debates de control político después de que los medios de comunicación nos dicen qué fue lo que pasó. Aquí no nos anticipamos a nada, no hacemos seguimiento de nada. El poder lo tienen las cortes, la dictadura de los jueces, los medios de comunicación, la opinión pública. Yo no digo que eso esté mal, pero el ciudadano tiene derecho a saber que el poder ya no lo tenemos nosotros.
Ahora que habla de la dictadura de los jueces, ¿qué hacer para superar el choque entre el Ejecutivo y la Corte Suprema?
El problema es que no tenemos una compilación de leyes y nadie sabe cuál es el impacto de dichas leyes. Propongo que en el segundo o tercer año de la legislatura no se haga ninguna ley nueva y más bien nos encarguemos de compilar entre el Ejecutivo, las cortes y el Legislativo las que existen y ver cuáles son buenas y cuáles malas, cuáles sirven y cuáles no, para ajustar la legislación. Allí les dejo esa propuesta.
¿Santos deberá cambiar la terna para Fiscal General?
No me meto en los fueros de nadie, para que nadie se meta en los míos.
Hay quienes dicen que usted quiere es codirigir el país desde el Congreso.
Pues la Constitución dice que para eso es el Congreso. ¿O nos quieren poner a dirigir el tránsito?
Usted trazó al principio unas reglas para sesionar, ¿será que los congresistas tan indisciplinados le jalan a eso?
Los congresistas no son tan indisciplinados como dice la gente. Aquí se han hecho leyes en favor de millones de colombianos, pero todo el mundo habla mal de nosotros por moda. La idea es sesionar los martes para control político, los miércoles en proyectos y los jueves serán para votar, para nada más. Vamos también a arreglar la página web, a acondicionar una oficina de redes sociales, la de prensa va a tener periodistas de verdad, vamos a hacer seguimiento a las leyes, a valorar su impacto.
¿Qué va a hacer con el ausentismo?
Eso es algo que pasa en todas partes del mundo, pero el problema no es tanto el ausentismo, sino la falta de pensar. Por eso el ausentismo lo mata a usted los jueves, cuando tengan que venir a votar. La ley dice que cuando un congresista deja de votar seis veces en una legislatura, pierde automáticamente la credencial.
¿Qué pasó con sus investigaciones en la Corte por la yidispolítica y la parapolítica?
Son preliminares. Lo de Yidis ya lo cerraron y lo otro no ha avanzado nada. Estoy esperando a que investiguen minuciosamente. Ya van más de dos años y yo acato todo lo que la Corte diga.
¿El PIN forma parte de la coalición santista?
No tengo capacidad para vetar a nadie. Constitucionalmente no lo puedo hacer y ellos forman parte del Congreso. Ahora, si alguno de ellos, como cualquiera de nosotros, tiene deudas con la justicia, pues tiene que afrontarlas.
¿Cómo van a ser sus relaciones con Germán Vargas Lleras, el ministro de la política?
Estuve distanciado de Vargas Lleras en lo personal. Ahora que él está en el plan de hacer historia y una buena legislatura, yo también me quiero montar en ese carro y trabajar por el país para sacar unas leyes berracas.
¿El distanciamiento fue porque él no apoyó la segunda reelección?
No, desde antes. En una época fui el mejor amigo de Vargas Lleras y después nos separamos. Pero hoy en día hemos dado por superado esa situación, porque sabemos que está de por medio el futuro del país y de nuestras carreras políticas.
¿Cómo es eso de que la unidad nacional les costó sangre?
Me costó sangre fue a mí. El 20 de junio, el presidente Santos habla de unidad nacional, pero sólo hasta la semana pasada fue que se dio. Su primer reto fue en el Congreso, el 20 de julio, con la conformación de las mesas directivas. Nunca nadie había sacado una votación como la que yo saqué para la presidencia del Senado, nunca antes había habido tanta camaradería y tanta unión. Fuimos nosotros los que dimos ese paso, sin injerencia del Gobierno.
¿No cree que se le ha ido la mano con algunas declaraciones como cuando dijo que el Canciller era un bobo?
No creo, de pronto lo que he debido es buscar palabras que a la gente le gustarán más, como ineficaz. Los cancilleres han sido ineficientes.
¿Cómo va a ser la relación con los verdes después de todo el palo que les dio en la campaña?
Los verdes votaron por mí, y si hay alguien que defiende las minorías soy yo. La democracia para mí no es un problema de mayorías sino de minorías. Les vamos a dar más espacio y más garantías.
¿Qué va a hacer el Congreso frente a la elección de nuevo contralor si la Corte Suprema no escoge candidato?
Soy de los que considera que la Constitución habla de una terna y hay que ser respetuosos de ella. Esperaré aquí sentado hasta que las cortes manden esa terna.
¿Ya se volvió santista?
Sigo siendo uribista. Es que Uribe y Santos son diferentes como personas —nadie es clon de nadie—, pero coinciden en muchas ideas y allí estoy yo.