Para Camilo González Posso, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), se trata de un giro a una mayor visibilidad política. Recordó que el mensaje de la guerrilla conocido el fin de semana es todo lo contrario a lo dicho por Alfonso Cano en su última declaración al país, en la cual defendía la Ley 002 sobre tributación, que permitía secuestros.
“El único antecedente sobre el tema de no secuestro fue en época de Belisario Betancur. Hoy, después de 30 años, las Farc vuelven a plantear este tema en un contexto en el cual todo el país estaba reclamándoles y el presidente había incluido gestos, así como condiciones de la llave de la paz”, agregó González Posso.
No obstante, el director de Indepaz cree que el camino de comienzo de las conversaciones es muy largo y asegura que el país no resiste dialogar por dialogar, sino una negociación definitiva.
La interpretación del politólogo Rubén Sánchez David es que el comunicado de las Farc corresponde a un ensayo por probar una nueva ruta. “Creo que el cambio de actitud también tiene algo que ver con la situación de Venezuela. No sabemos si Chávez sobreviva, si permanezca en el poder, hay gran incertidumbre y eso obliga a la guerrilla a intentar nuevas estrategias. El problema es que la sociedad está muy desconfiada”, agregó.
La exsecuestrada Íngrid Betancourt aseguró: “La reflexión política parece volver a ganar importancia en la agenda del Secretariado”. A su turno, el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, aseguró que lo más importante es que las Farc abandonen el camino de la violencia y que si desarrollaran hechos de paz, el presidente Juan Manuel Santos tendría toda la generosidad para construir caminos de paz, de perdón y de reconciliación en nuestro país.