Restrepo manifestó que el Gobierno colombiano conocía informaciones sobre el deterioro en la salud de Ingrid Betancourt, pero no ha sido posible comprobar su veracidad.
El alto funcionario declaró que algunas de esas versiones señalan que a la ex candidata presidencial colombiana "la había atendido una enfermera, que de pronto la habían sacado de allí en muy mal estado de salud", pero finalmente no se pudo corroborar nada de eso.
"Pusimos en marcha todos los organismos de inteligencia del Estado, tratamos de entrar en contacto con las personas que traían estos rumores, pero nada de eso es cierto, nada de eso es sólido", sostuvo.
Aún así, Restrepo aclaró que al presidente Álvaro Uribe le "sigue preocupando la salud" de Betancourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002.