Insulza llegó el martes tarde desde Washington para una reunión con el presidente Álvaro Uribe, con el canciller Fernando Araújo y el Alto Comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo para conversar sobre el tema de la desmovilización de paramilitares.
“Es importante respecto a esas 19.000 personas completar este proceso y no mantener una situación jurídica dentro de una cierta incertidumbre, como la que existe”, dijo Insulza tras su encuentro con Uribe.
“Esperamos que el problema se solucione pronto”, agregó el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), quien prevé regresar este mismo miércoles tarde a Washington.
El gobierno de Uribe ha dicho que trabaja en varias alternativas legales, que van desde un proyecto de ley que ya está en manos del Congreso hasta extender los beneficios propios del delito político a otros conductas contempladas en el Código Penal, como “concierto para delinquir simple”, siempre exceptuando a aquellos involucrados en los llamados delitos atroces o masacres y torturas.
Insulza dijo también que más allá del nombre que se le otorgue, nuevos grupos o bandas ya no pueden ser considerados como paramilitares, sino simples delincuentes comunes porque carecen de ideología o su lucha no es contra guerrillas sino actos de criminalidad y vinculados al narcotráfico.
“Ya yo no hablo de paramilitares, hablo simplemente delincuentes…más allá de la calificación, estas son personas dedicadas a la delincuencia común y al narcotráfico”, aseguró. “Siguen algunos grupos…pero en realidad se trata de grupos de delincuentes, no tienen ninguna pretensión de estar combatiendo contra las otras guerrillas”, dijo.