Lo que las encuestas anticipaban como unas elecciones competidas e impredecibles —con empate técnico de por medio entre los candidatos Juan Manuel Santos y Antanas Mockus—, terminó con la aplanadora del uribismo poniendo como favorito de lejos para segunda vuelta al heredero de la política de seguridad democrática que, en la primera vez que se deja contar en las urnas, obtuvo 6’758.539 votos, escrutado el 99,71% de las mesas. 25 puntos de diferencia porcentual sobre el fenómeno político de la ola verde.
En 31 de los 32 departamentos ganó Juan Manuel Santos —sólo en Putumayo lo hizo Mockus—, su victoria se refleja en una diferencia de más de 3’600.000 votos sobre su contendor más fuerte y evidenció que las firmas encuestadoras se pifiaron todas. Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, a quien le daban no menos de 5% de intención de voto, obtuvo casi 1,5 millones, ocupando el tercer lugar; Gustavo Petro, del Polo, 1,3 millones, y muy lejos y en su orden Noemí Sanín del conservatismo y Rafael Pardo del Partido Liberal. Sumados los sufragios de las colectividades centenarias, apenas llegan a 1,5 millones, apenas un 10% de la votación.
La celeridad de los boletines informativos de la Registraduría despejó las incógnitas muy pronto. Hacia las 6:00 de la tarde de este domingo el triunfo de Santos era inobjetable, al alcanzar el 46,56% de las preferencias. La victoria fue reclamada de inmediato por los colaboradores de la campaña santista, que inundaron las redes sociales Facebook y Twitter —en las que edificó su campaña Mockus, paradójicamente— con mensajes que rezaban que Colombia en su mayoría busca garantizar el rumbo que trazó el uribismo en los últimos ocho años. Incluso el senador Roy Barreras le pidió al candidato verde que renuncie a la segunda vuelta para que el país se ahorre $90 mil millones.
“Hoy ganó la democracia”, dijo un efusivo Juan Manuel Santos ante un nutrido grupo de seguidores en su sede de campaña al filo de las 8:00 de la noche. “Le agradezco a Dios por haberme dado la oportunidad de haber servido a mi patria. Muchas gracias a todos, a mi esposa, a mis hijos. Gracias por su compañía, por su esfuerzo, por el amor de una familia que me hace un mejor ser humano”. Y recalcó el “sacrificio” de la Fuerza Pública para garantizar una jornada electoral que transcurrió con normalidad. “Quiero dar las gracias al presidente Álvaro Uribe, el mejor presidente”, dijo, y prometió “un gobierno de todos y para todos” y en su larga lista de agradecimientos no olvidó al polémico asesor venezolano J. J. Rendón.
El primero en reconocer el triunfo santista fue Germán Vargas Lleras, y aunque anunció que con su partido definiría a cuál de los dos candidatos apoyar, muchos creen que terminará en las toldas del uribismo. Iguales cálculos se hacen con el conservatismo y sus casi 900 mil votos. En la hora de las alianzas, los seguidores del Polo Democrático y el Partido Liberal se ubicarían, según analistas, en la orilla del candidato Antanas Mockus, pero la distancia que hoy separa a Santos de éste parece tan abismal que las apuestas apuntan al triunfo el próximo 20 de junio del jefe del Partido de la U, quien ayer le hizo un guiño al liberalismo al decir que provenía de esa colectividad y que sus principios no se pierden nunca.
Mockus sacó 3,1 millones de votos y convirtió al Partido Verde en la segunda fuerza electoral del país. En su discurso volvió a recalcar su filosofía de la cultura de la legalidad y del “no todo vale”. El país se apresta a definir al sucesor del presidente Uribe y quedan tres semanas para que los cálculos políticos y los barones electorales terminen por ajustar sus fichas. El presidente Uribe, a través de Twitter, sostuvo que Colombia recuperó la libertad política secuestrada por el terrorismo. Santos parte de favorito. Mockus, ahora, parece nadar a contracorriente.