Es política y de lo que se trata es de la lucha por el poder. Una batalla que los partidos tienen que librar no solo frente a otras colectividades sino también internamente, pues se trata de decidir quién se quedará con la nominación, en este caso, a la Presidencia de la República 2018. Por eso, ya es común que cada cuatro años, en las elecciones de autoridades locales y regionales, o en las de Congreso y primera magistratura del Estado, Colombia asista al espectáculo de una guerra sucia alimentada por las redes sociales, donde pululan las mentiras y se comprueba aquella frase que pronunciara en un debate en la campaña de 2010 el presidente Juan Manuel Santos: “La lucha por el poder saca lo más bajo de la condición humana”.
Es lo que está padeciendo el Centro Democrático. Un partido que en un principio mostró cohesión en torno a lo que diga su máximo líder, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe. Ya en días pasados al exmandatario le tocó salir a poner “orden en la casa”, ante los enfrentamientos suscitados entre el exministro Fernando Londoño, actual presidente de la colectividad; Ernesto Yamnhure, el general (r) Harold Bedoya y el también senador Iván Duque, uno de los precandidatos presidenciales y, de quien se dice, es el preferido de Uribe. ¿La razón? En declaraciones públicas y columnas de opinión, los cuatro se metieron en duros enfrentamientos verbales e incluso insultos al hablar de temas como la adopción por parte de parejas del mismo sexo y el aborto.
“Ojalá estos temas, tan espinosos, no generen antagonismos en el partido, y en lugar de profundizarlos sean superados en la sociedad colombiana. No debemos caer en epítetos destructores. Antes, para descalificar al contrincante político se le decía homosexual, hoy lo señalan de odiar a las lesbianas y a los homosexuales. Antes se le refería como comunista, hoy prefieren acusar a alguien de paramilitar para desacreditarlo. La nación está en serias dificultades, nos debemos dedicar a enfrentarlos, a construir la plataforma programática, la integración popular y la coalición ciudadana para ganar el proceso de 2018. El problema es con Santos y su gobierno, no entre nosotros. Me dedicaré con devoción a esa tarea con respeto y apoyo igual a todos nuestros candidatos”, expresó Uribe en un escrito público.
Pero, por lo visto, los problemas siguen y la guerra sucia se agudiza. Un “meme” con un montaje gráfico en la que se ve a Iván Duque al lado del senador Iván Cepeda, del Polo, e “Iván Márquez”, segundo comandante de las Farc, acompañada de la frase. “Yo no creo en los ‘Iván’”, provocó la reacción del exmandatario. “Hay que ignorar estas infamias que pretenden hacer daño al Centro Democrático, por fortuna con jóvenes como Iván Duque”, escribió en su cuenta de Twitter. Como se sabe, los contradictores de Duque al interior del mismo uribismo lo han acusado de ser el representante de la centro-izquierda en la colectividad. Y muchos no le perdonan el haberse manifestado positivamente frente al anuncio de que el general (r) Óscar Naranjo será el reemplazo de Germán Vargas Lleras cuando renuncie a la Vicepresidencia.
Por lo visto, esa guerra sucia en su contra tiene que ver en que se ha convertido en el principal competidor de Óscar Iván Zuluaga en la lucha por la candidatura presidencial, sin que ello quiera decir que sea desde el equipo del exministro de Hacienda que se están generando este tipo de ataques. Además, el que se diga que Duque es el “preferido” de Uribe, así el expresidente haya dicho que su apoyo será por igual a todos los precandidatos, hace también que exista mucha prevención hacia él. Esa ala radical del uribismo es la que dice que Duque no se pone la camiseta del Centro Democrático y que con él se puede repetir la historia de la traición de Santos. De hecho, el periodista Ricardo Puentes, en el portal Periodismo Sin Fronteras, publicó un artículo señalando a Duque de ser el “caballo de Troya” dentro del uribismo.
Lo cierto es que en las respuestas al trino de Uribe con el meme incluido se puede medir lo candente que está y estará en el inmediato futuro el debate en el Centro Democrático. Aquí algunas de ellas: “Iván Duque no inspira confianza y es algo que no se puede ocultar, hay más opciones para enfrentar a la mafia fartsantista”. “En el Centro Democrático todos estamos con Uribe, esa foto me parece que es de Martin Santos. Es lo mismo que hicieron con Luis Alfredo Ramos y Andrés Felipe Arias”. “Esas infamias son producto del mismo partido. o cohesión o perdemos”. “Tristemente es campaña del resentido Ricardo Puentes y sus seguidores, entre ellos exmilitantes del Centro Democrático que apoyan a (Alejandro) Ordoñez”. “No son calumnias, son verdades”.