Con una andanada de críticas se inició el sexto debate de la reforma a la justicia en el pleno del Senado. A pesar de que la discusión arrancó el miércoles en las horas de la tarde, la sesión fue levantada y se convocó para hoy jueves a las nueve de la mañana. A contrareloj tendrá que ser votado el acto legislativo ya que varios congresistas han advertido que hoy viajarán a sus regiones.
El ministro de justicia, Juan Carlos Esguerra, sostuvo ante el medio virtual TNN que “hay razones más importantes que la de regresar a la provincia. Hay momentos en los cuales hay consideraciones que tienen que estar por encima de otras, y en este caso, se trata de consideraciones de interés nacional, que deben prevalecer sobre el deseo de retornar al terruño y a la familia, lo pido con todo respeto: tendrán que aplazar por unas horas sus vuelos”. Además, agregó que de no ser votada hoy “se nos enreda la pita”, pues se acortarían los tiempos para la discusión en la Cámara de Representantes, donde aún le restan dos debates más.
Sin embargo, Gustavo Gómez Aranguren, presidente del Consejo de Estado, corporación que se separó de la discusión aduciendo que los ponentes de la iniciativa violaron el acuerdo adquirido el pasado 3 de mayo frente al Presidente de la República, insistió en las críticas al acto legislativo. “Todos los problemas de Colombia se explican en una lucha política y lo lamentable es que en este caso ponen a la justicia en la mitad. Eso es lo que realmente sucede. En lo formal creemos que una reforma a la justicia no puede ser el dispositivo para meter otros temas, como la modificación al régimen del Congreso, que es propio más de una reforma política. Evidentemente el proyecto presentado por los ponentes recoge varios temas tratados en la reunión del 3 de mayo pero también introduce otros de los que no se habló”, advirtió el magistrado del Alto Tribunal.
Para Gómez, existen una serie de elementos que resultan peligrosos e inoficiosos para el tema central de la reforma: que debería ser el fortalecimiento y la descongestión de la rama. Frente al artículo décimo del acto legislativo, que algunos han caracterizado como un “mico reeleccionista”, el magistrado advirtió: “Creo que es una norma que se repite tautológicamente y cuyo efecto es impensable. No es necesario revivir todo el artículo y menos el parágrafo transitorio, ya que hace que su vigencia sea a futuro. Para decirlo en lenguaje común, tal y como está el artículo, lo que hay es un borrón y cuenta nueva. De manera que se crea un fuerte argumento y como el país está polarizado ya puede imaginar cuáles serán las consecuencias”, señaló.
Para el coordinador ponente del proyecto, el senador liberal Jesús Ignacio García, no es cierto que con dicho artículo se reviva la reelección, pues el artículo transitorio solo fue vigente para una reforma de 2004, que fue el que autorizó un nuevo periodo presidencial para Álvaro Uribe.
El senador Luis Fernando Velazco, presidente de la Comisión primera de Senado y uno de los ponentes de la iniciativa, criticó fuertemente la actitud del Consejo de Estado y calificó como una falta de seriedad el retiro del debate por tercera vez por parte de la corporación. “No me parece serio que los problemas internos del Consejo de Estado los resuelvan con el Congreso. Cuando nos sentamos con el presidente de la Corte Suprema y con el presidente del Consejo de Estado no nos sentamos con unos ciudadanos sino con los presidentes de los altos tribunales del país y esperábamos que ellos tuvieran la representación de sus tribunales”, afirmó Velasco.
El senador vallecaucauno sostuvo que las crítica hechas por el tribunal no tienen asidero y respondió: “¿Autonomía de la rama? Quitamos el origen del disciplinamiento de los jueces de la Presidencia y se lo dimos al Consejo de Estado. ¿Autonomía de la rama? Un Consejo Superior que traza políticas en donde sólo pueden votar los presidentes de las altas cortes. ¿Autonomía? La administración la hace un ejecutivo nombrado por las altas cortes. ¿Autonomía? Un presupuesto constitucionalizado”.
Con este panorama, el Congreso de la República, las Altas Cortes y el Gobierno Nacional, tendrán que enfrentar la segunda parte del sexto debate, en el cual el proyecto de reforma a la justicia, el más importante de la legislatura, se jugará el pellejo y sobre el cual los tiempos empiezan a poner la espada de Damocles. Hundimiento o aprobación, son las cartas que se juegan hoy en la plenaria del senado.