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La reelección los unió, la justicia los enfrenta

El Espectador tuvo acceso a las declaraciones que le dieron a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes el presidente Álvaro Uribe y la condenada ex parlamentaria Yidis Medina. La confrontación promete subir de tono. Uribe la tilda de mentirosa empedernida; Yidis se ratifica en sus acusaciones. Este es ni más ni menos que el último capítulo de una guerra que promete seguir atizando la polarización por cuenta de una palabreja conocida: reelección.

12 de septiembre de 2008 - 09:09 p. m.
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“Yidis es una mentirosa empedernida”

Durante 90 minutos, en la declaración que rindió bajo juramento en la Comisión de Acusación el pasado 21 de agosto, el presidente Uribe se defendió como un tigre de los señalamientos de Yidis Medina; la tildó de “mentirosa empedernida”; censuró nuevamente al periodista Daniel Coronell por el video ya conocido; sostuvo que si la participación política es un cohecho, no cabrían en las cárceles la cantidad de personas procesadas por este delito; y añadió que es el mandatario que más se ha reunido con el Congreso a “colegislar”, porque suele pedir votos, pero que en el trámite de la reelección hizo la excepción de “no estar mortificando a los parlamentarios” solicitándoles su apoyo de manera individual.

Y de acusado pasó a acusador. Dijo que la justicia debía investigar si en la famosa reunión en la casa de la entonces representante Clara Pinillos, dos días antes de que se votará la reelección (en la que 18 parlamentarios se comprometieron a hundir el proyecto), se habló de prebendas, “porque lo que se oía en los pasillos de la política es que allí se ofrecieron cargos en organis mos de control y puestos en alcaldías”. Según dijo, en ese encuentro se tomó whisky y “sería bueno saber qué tan en uso de sus cabales” estaba Yidis Medina cuando firmó el famoso pacto para sepultar la iniciativa.

Lo primero que manifestó el Presidente en su declaración fue su extrañeza de que el periodista Daniel Coronell hubiera ocultado durante cuatro años la entrevista que le hizo a Yidis Medina y en el que se probaba supuestamente que recibió prebendas por su voto. “Al periodista no le está dado incurrir en el ocultamiento, por eso pido que se compulsen copias a la Fiscalía”, recalcó. Y a reglón seguido explicó que su gobierno ha dado una gran lucha contra el clientelismo, “ha dado participación en política, pero no ha sobornado”, y luego contó que la figura de la reelección fue eliminada de la Constitución del 91 “por componendas políticas y no por razones de fondo”.

Seguidamente el Jefe de Estado recordó que, equivocadamente, nombró en su primer gobierno parientes de parlamentarios en la Cancillería, “hubo una crítica, dije: ‘rectifico, en adelante no lo volveré a hacer’ y eso demuestra que este ha sido un

gobierno que no oculta sus errores”. Y, adentrándose en el asunto, relató que el Partido Conservador, al cual pertenecía Yidis, en junta de parlamentarios decidió apoyar la figura de la reelección; que nunca habló de puestos con ella; que no niega que pudo haberle pedido que apoyara la reelección, pero siendo ésta una excepción a la regla que se impuso de no solicitarle apoyos individuales a los parlamentarios.

Sostuvo Uribe que en el famoso encuentro que tuvo con Yidis en la oficina de Alberto Velásquez, entonces secretario general de la Presidencia, ella sólo le habló de que era una perseguida en Barranca “por ser mi amiga” y de sus preocupaciones por la situación social del Magdalena Medio. Así mismo, el Presidente dijo no conocer a ninguno de los beneficiarios de los supuestos cargos entregados por el Gobierno a recomendados de Yidis. “Esta señora, como muchos parlamentarios, recorría entidades del Estado y proponía personas”, dijo y añadió: “Esos nombramientos se los consiguió ella” y por eso no puede inferirse una dádiva del Gobierno. “La práctica de ella era decirle a la gente que la había hecho nombrar y extorsionarla”.

Por último, dijo que Yidis tiene una predisposición para la mentira; que llamó a su hijo Tomás a extorsionarlo; que es descabellado decir que el Gobierno le pagó con una notaría en Barranca “porque qué iba yo a saber de notarías”; que jamás se refirió a Yidis en el tono confianzudo que ella relata en sus denuncias. “Ella parece plagiando a los humoristas que hacen divertir a los compatriotas imitándome a mí en un trato coloquial. Como buena delincuente se contradice”. Y lanzó una propuesta investigativa: que al azar la Comisión llamé a varios parlamentarios que votaron favorablemente la reelección y les pregunten si “tuvieron una oferta mía de dádivas”.

Ésa es una buena prueba, sugirió Uribe. “Ahora me dirán: ‘¿acaso van a ser bobos y decir que sí para que queden incursos en un cohecho?’. La verdad es que ellos podrían acusarme y decir: ‘nosotros no las aceptamos’, entonces ahí nada le pasaría al parlamentario y habría una prueba en contra mía”. Y remató sentenciando que no es cierto que la hubiera llamado un Presidente angustiado porque se iba a hundir el proyecto de la reelección. “Es que esta señora tiene una mentalidad delictiva”.

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