El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La sin salida de Angelino Garzón

El exvicepresidente Angelino Garzón es sin duda una de las figuras políticas más populares del país.

30 de septiembre de 2014 - 11:15 p. m.
Foto: CRISTIAN GARAVITO/EL ESPECTADOR - CRISTIAN GARAVITO
PUBLICIDAD

Los sondeos de opinión lo presentan con una alta favorabilidad y muchos pensaron que de ser candidato a alguna alcaldía o gobernación, en las elecciones locales y regionales del próximo año, ganaría sin discusión, fuera donde fuera. Sin embargo, su situación parece ser contraria a sus posibilidades políticas, según la respuesta que la Corte Constitucional le acaba de dar a una consulta solicitada por él mismo.

En efecto, a principios de septiembre, Garzón le envió a ese alto tribunal una comunicación preguntando si su inscripción como candidato a la Alcaldía de Bogotá o de Cali tendría que ser por el Partido de la U, colectividad por la que fue elegido en 2010 como vicepresidente, para no incurrir en doble militancia. Y aunque el alto tribunal advierte que no es un órgano de consulta y remite la pregunta al Consejo Nacional Electoral, de todas maneras da un concepto que ofrece algunas pistas sobre la encrucijada jurídica en que se encuentra el exvicepresidente.

La respuesta señala que debe tener en cuenta la Ley 1475 de 2011, más conocida como reforma política. En esta norma queda consignado que quien haya sido funcionario público y aspire a un cargo de elección popular deberá renunciar al partido con un año de anterioridad a la fecha de inscripción. Para el caso, la renuncia de Angelino Garzón al Partido de la U debió haberse producido el 24 de junio de 2014, a más tardar. Sin embargo, como se sabe, la dimisión a la colectividad se dio el 25 de agosto de este año.

Es así como el panorama del exvicepresidente Angelino Garzón, de cara a las elecciones regionales y departamentales de 2015, no parece tan claro. Y es que a juzgar por la ley que la Corte Constitucional establece como referencia, no podría inscribirse por ningún partido político, incluso ni siquiera por la U, ya que renunció a esta colectividad, ni tampoco lo podría hacer por firmas, pues de una u otra manera estaría incurriendo en doble militancia.

Ahora sólo le resta esperar a que el Consejo Nacional Electoral sea el que le defina su situación, pues como lo dice la Corte Constitucional, debe ser este organismo el que tenga la última palabra respecto a la situación del exvicepresidente. Una vez resuelta esta consulta, se sabrá si podrá dedicarse a buscar un aval que, según dicen, ya está adelantado con el Alianza Social Independiente (ASI), o se internará en sus cuarteles de invierno a la espera de que lleguen las presidenciales de 2018, si es que decide volver al ruedo.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias