El 20 de julio, el Congreso retomará funciones. Esta es una de las sesiones más importantes del año -casi siempre tiene quorum completo- porque se elige presidente, vicepresidentes y secretario de ambas cámaras. No obstante, la reanudación del Legislativo vuelve a estar marcada por el coronavirus y nuevamente hay dudas sobre la forma como se llevará a cabo.
En esta ocasión, la controversia reside en que, de acuerdo con la ley quinta de 1992 -que reglamenta el funcionamiento del Congreso-, la elección de servidores públicos debe hacerse por voto secreto. En este caso, varios han señalado que los entornos virtuales por donde se han llevado a cabo las sesiones del Congreso no tienen la capacidad de garantizar esa reserva, por lo que debe convocarse a sesiones presenciales para llevar a cabo esta tarea.
Esta es una opción que los actuales presidentes de Senado y Cámara tienen sobre la mesa. No obstante, los nuevos casos de contagios de senadores complicarían este panorama, además de la dificultad para que los congresistas se desplacen desde las regiones hasta Bogotá, la ciudad con más casos de coronavirus en el país.
Frente a este panorama, El Espectador conoció que en el Senado todavía no se ha determinado cómo será la primera sesión de la legislatura 2020 II-2021 I. Es el presidente Lidio García el que tiene la última palabra frente a este tema y el que decidirá si la convocatoria se lleva a cabo de forma virtual, semipresencial o presencial. Vale recordar que no solo se eligen los directivos de la plenaria, sino también los de las distintas comisiones.
Frente a este tema, cercanos a la mesa directiva han dicho que “no hay ninguna obligación legal” de que la elección del 20 de julio deba ser secreta, pues la ley quinta solo habla de las votaciones para elegir funcionarios de las demás ramas. Sin embargo, según los consultados, se ha convertido en tradición que esta elección también sea reservada.
En este mismo sentido comentaron que el voto secreto solo tiene sentido cuando es un indulto o un funcionario por fuera del Congreso, pues el resto de los votos son conocidos de antemano cuando las bancadas acuerdan por quién se va a votar y obligan al resto de sus miembros a la disciplina del partido.
Sin embargo, en este tema del voto secreto, los cercanos a la mesa directiva del Senado consultados aseguraron que no hay ninguna necesidad de que la sesión sea presencial. Esto debido a que la aplicación que se desarrolló para llevar a cabo las votaciones durante las sesiones virtuales tiene la posibilidad de que el voto sea secreto. No obstante, la última palabra la tiene el presidente García, que instalará y cederá su cargo al nuevo presidente, que, según los acuerdos, será el senador de Cambio Radical Arturo Char.
Por la Cámara, el procedimiento a seguir estaría más claro. Cercanos a la presidencia aseguraron que Carlos Cuenca está considerando muy seriamente convocar a sesiones presenciales para votar el 20 de julio. La instalación del Congreso y el discurso presidencial se harían a través de medios digitales, pero la sesión de la Cámara para votar se haría de forma presencial.
Aunque no es seguro, el protocolo que se aplicaría es que cada uno de los representantes se quede en su oficina haciendo seguimiento de la sesión a través de medios electrónicos.