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Los retos del ‘segundo tiempo’ de Santos

Recuperar la popularidad, el manejo de la seguridad, y cumplir con la construcción de las 100.000 viviendas, son las tareas que tiene pendientes el presidente.

24 de agosto de 2012 - 03:14 p. m.
El presidente Juan Manuel Santos junto al actual ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y el saliente, Juan Carlos Echeverry. /Presidencia
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Luego que el presidente Juan Manuel Santos anunciara el primer cambio en su gabinete, con el paso de Mauricio Cárdenas del ministerio de Minas al de Hacienda, se reabre el debate en torno a los desafíos más urgentes que deberá asumir el gobierno con su nuevo equipo de trabajo.

Aunque se ha dicho que entre los retos más importantes para los próximos dos años está la reforma a la educación, frenar el atraso en infraestructura, estabilizar el sistema de salud y la necesidad de acercarse a los colombianos de las regiones más apartadas del país, para algunos expertos hay otros temas igual de importantes e inaplazables.

La crisis en la credibilidad en los dos primeros años de gobierno Santos demostró que la aceptación o el rechazo de la opinión pública frente al desempeño de los ministros en los temas de agenda, es fundamental. Por eso, el analista político Vicente Torrijos cree que uno de los vacíos de fondo que debe llenarse en este segundo tiempo de su mandato es la recuperación del margen de satisfacción popular que se ha perdido.

“Santos tiene que recobrar la popularidad y retomar la iniciativa, de tal forma de que haya un suficiente consenso para que la sociedad se sienta verdaderamente representada e incluida en los propósitos de su gobierno”, señaló Torrijos.

Para el analista, antes que un eventual proceso de paz, el desafío transversal debe ser la seguridad, la cual ha sido blanco de la dura crítica uribista: “Si vamos a volver a un esquema en el que se dialoga en medio del conflicto, hay que tener, por una parte, a un presidente dialogando con las guerrillas y por otra, a las Fuerzas Armadas combatiéndolas”.

Pero además, la actual armonización del equipo de gobierno no solo pone en el ruedo la consolidación de la paz sino también la redistribución de la tan mentada prosperidad. Según el analista Luis Carvajal, este reto será importante en la realización de proyectos como el de las 100.000 viviendas y para garantizar las condiciones económicas en busca de la reducción de las cifras de desempleo.

Bajo esta línea, Marcela Prieto, directora del Instituto de Ciencia Política, cree que uno de los objetivos del gobierno está ligado al desarrollo económico. “La ley de desarrollo rural es fundamental para poderse articular con la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras. Es un modelo económico para el campo que le permita a los más necesitados salir de ese círculo de pobreza”.

Un asunto que, a juicio de Vicente Torrijos, también debe ser incluido en la lista de prioridades es la política internacional, pues según su criterio, la frivolidad y los fracasos en esta materia han llevado a Colombia a estar sometida frente a otros gobiernos, como el de Hugo Chávez de Venezuela.

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“Nos vernos arrastrados continuamente por Unasur e incluso por el Alba, a descuidar nuestro problema limítrofe con Nicaragua. Si bien es cierto que hemos continuado la línea del libre comercio, es hora de que el país deje ese clima de complicidad con los gobiernos que patrocinan el terrorismo”, enfatizó.

Finalmente, aunque el reajuste ministerial parece no obedecer a una crisis política, teniendo en cuenta que la Unidad Nacional se mantiene, el gobierno Santos tendrá que demostrar en menos de dos años su capacidad para ejecutar todos los proyectos que están en curso y lograr cumplir las promesas hechas, ello con miras a lo que parece ya una realidad inocultable: su reelección en 2014.

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