La destitución e inhabilidad por 15 años que falló la Procuraduría en contra del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, provocó que el Ministro Consejero para el Diálogo Social y la Movilización Ciudadana Lucho Garzón saliera en defensa del presidente de la República, Juan Manuel Santos.
Aunque no mencionó al Procurador, el ministro le hizo fuertes críticas.
Garzón dijo que no “comparte” ni “acata” que “funcionarios públicos viajen al exterior para socavar la confianza del proceso de paz. Hay quienes —por ejemplo— no se “Hayan” y buscan escenarios internacionales para graduarnos de aliados del terrorismo a todos los que queremos que esta guerra termine”.
Así mismo, dijo que no acepta que “los derechos de las víctimas estén representados por ciertas instituciones que, llámense como se llamen, extralimitan sus competencias”.
En ese sentido, agregó que “solo las víctimas están llamadas a señalar los mínimos de verdad, justicia y reparación que están dispuestas a recibir (que no es lo mismo que impunidad) para alcanzar la paz y la reconciliación”.
De igual forma, el ministro dijo que es difícil entender que quienes interpretan la ley de garantías —esos que dicen controlarnos— condenan a los funcionarios públicos a ser eunucos políticos, pero no dudan en intervenir en política electoral promoviendo fotos de expresidentes en el tarjetón. Son los mismos que no entienden que desde la heterosexualidad podemos defender los derechos de la población LGBTI, sin que eso afecte los intereses políticos de ‘Tradición, Familia y Propiedad’”.
De otro lado Gustavo Petro, sin ser nombrado, también fue blanco de críticas por parte de Garzón.
El ministro dijo en que no comparte ni acata que “se fomenten movilizaciones en donde la polarización y el lenguaje provocador conlleven a la desobediencia ciudadana. Afirmar que se trata de un fallo del imperialismo no deja de ser risible cuando el propio embajador gringo lo cuestionó (y luego el Departamento de Estado respaldó las declaraciones de su diplomático). Además, resulta insensato calificarlo como un golpe de la oligarquía o de la burguesía mediática (dizque una lucha de clases), cuando no se ha escatimado esfuerzo alguno en difundir todo tipo de información al respecto y los periodistas que viven en Rosales salen en defensa del burgomaestre”.
No obstante, destacó “el carácter alegre, creativo y pacífico de estas movilizaciones”.
“Los jóvenes nos están enviando un mensaje de desacato a quienes ya no cumplimos años sino que conmemoramos. Esas expresiones joviales e irreverentes nos ordenan darle paso a sus ideas y a sus expectativas, y también nos indican que las redes sociales se hicieron para empoderar a una nueva generación en la que nadie traga entero. Los jóvenes de hoy no están pensando en el umbral parlamentario, sino en construir un espacio propio de participación para hacer realidad sus imaginarios colectivos de organización. Existe en ellos una sana rebeldía cuyo sentir mayoritario rechaza la violencia”, afirmó Garzón.
Y concluyó con un fuerte señalamiento: “Comparto también que la “P” que prevalece esta semana es la impulsada por la verdadera tercería: la PAZ liderada por el Presidente Santos. Y no me refiero a los diálogos en La Habana, sino a la capacidad del Primer Mandatario de desechar el lenguaje Pugnaz, Pendenciero, Pirómano, Peyorativo y Provocador. Entre Petro y el Procurador lograron lo impensable: radicalizar a la izquierda alrededor del primero, y a la casa “ubérrima” alrededor del segundo. En medio de ese fuego cruzado, se destaca el extremo centro de Juan Manuel Santos, la verdadera tercería”.
Vea el pronunciamiento completo del exalcalde de Bogotá en este enlace