Lo que comenzó como una tímida convocatoria liderada por jóvenes profesionales desde hace cinco semanas a través de Facebook, se convirtió en una fuerte cadena humana en defensa de su derecho al libre desarrollo de la personalidad, que sienten amenazado por el proyecto gubernamental que busca volver a penalizar la dosis mínima de drogas (un gramo de cocaína, cinco de hachís y veinte de marihuana).
En respuesta a la controvertida iniciativa gubernamental, Medellín, Bogotá y Manizales se convirtieron el jueves en escenarios de sendas manifestaciones simultáneas que no fueron aplacadas por el mal estado del tiempo.
Portando su “dosis personal de lo que más les gusta”, como rezaba la invitación virtual, cientos de colombianos de diferentes edades se reunieron en las plazas de Bolívar de Bogotá y Manizales, y en el Parque de los Periodistas de Medellín, para rechazar la iniciativa que cursa en el Congreso y pronunciarse a favor del libre desarrollo de la personalidad.
“Queremos celebrar que todavía estamos en un país libre y que tenemos autonomía”, explicó Daniel Pacheco, uno de los organizadores de la jornada en la capital.
El evento a favor de la dosis mínima recibió apoyo público de reconocidos columnistas como Antonio Caballero, Humberto de la Calle y Héctor Abad Faciolince; del congresista uribista Armando Benedetti y de la revista SoHo.
La propuesta del Ejecutivo, que comenzará a ser discutida próximamente en la Comisión Primera del Senado, incluye además de la eliminación de la dosis personal, la creación de unos tribunales de tratamiento a los que serían llevados los consumidores de sustancias ilegales, para ser atendidos por médicos y toxicólogos, quienes actuarían en compañía de jueces. Esta parte del proyecto ha generado polémica entre quienes aseguran que “a las personas no se les puede obligar a tratarse”.
En 1994, la dosis mínima dejó de ser delito gracias a un fallo de la Corte Constitucional, con ponencia del entonces magistrado Carlos Gaviria Díaz.