Con la firma de un documento Conpes, el pasado martes, el proceso de reintegración de miembros de grupos armados ilegales es ya una política de Estado, con recursos propios y una hoja de ruta garantizada en el largo plazo. Para Frank Pearl, Consejero Presidencial para la Reintegración, esa es una de sus principales metas cumplidas durante los dos años de gestión, aunque reconoce que todavía falta compromiso por parte del sector privado y que aún hay que luchar contra la estigmatización que sufren los desmovilizados, al tiempo que hace una radiografía de la situación que vive hoy Medellín, donde se habla del reciclaje de los grupos paramilitares.
¿Cuál es la importancia de tener Conpes para la reintegración?
Que la convierte en una política de Estado, lo cual quiere decir que sea quien sea el Presidente en 2010 o 2014, esto tendrá continuidad en el largo plazo. Para el año entrante tenemos asegurados cerca de $200 mil millones, sin contar con el presupuesto adicional que utilizamos de ministerios como los de Educación, Protección Social o de Defensa, que sumado todo llega a cerca de $400 mil millones.
¿Cuántas personas se han desmovilizado hasta hoy?
Desde 2002, en total son 49.216 miembros de la guerrilla y las autodefensas, en un proceso que funciona para los que cumplen. 4.500 han vuelto a delinquir, pero más de 45.000 se han acogido a las reglas de juego. Hoy tenemos 27.909 personas estudiando y más de 11.000 de sus familiares, porque ellos están incluidos en el proceso. Fortaleciendo la familia queremos romper el círculo de la violencia. A todos se les presta también apoyo psicosocial y los desmovilizados tienen un tutor o un psicólogo asignado que lo acompañan en lo que es su ruta de la reintegración.
Una de las críticas que se hacen es que el Gobierno no sabe dónde están ni qué están haciendo los desmovilizados…
Eso es falta de información. Nosotros hacemos más de 1.500 actividades semanales en todo el país. Yo le puedo decir qué pasó en Magangué, en Cartagena o en Pasto el pasado fin de semana. Nosotros tenemos un sistema de administración de la ruta de la reintegración y por eso puedo dar datos tan detallados como que hay 10.512 en primaria.
¿A cuántos han asesinado?
993, y eso es muy grave.
¿Se trata de gente que ha vuelto a delinquir?
Hay que esperar las investigaciones, pero en la mayoría de los casos son problemas porque volvieron a reincidir.
¿Qué está pasando en Medellín después de la desmovilización, donde se habla hoy de grupos emergentes y de un recrudecimiento de la violencia?
En Medellín hubo unas personas que se desmovilizaron y que nunca entraron al proceso. Se trata de mandos medios que se dedicaron al negocio del narcotráfico. Lo que sí hay que decir es que el narcotráfico estaba antes de las desmovilizaciones, sigue allí y va a seguir después, a no ser que pase algo radical.
Entonces, hay unas estructuras que se dedicaron al narcotráfico y eso genera disputas por los activos, los testaferratos, está la pelea por el control de la Oficina de Envigado y la guerra entre las bandas de Los Paisas y de Don Mario. Medellín sigue siendo la ciudad con la peor mafia del país, pero eso no quiere decir que el proceso de desmovilización no haya sido bueno para la ciudad. Al contrario, hoy es más segura que hace cinco años, pero dentro de las mafias del narcotráfico sigue siendo una ciudad muy violenta.
¿Las ‘Águilas Negras’ son reciclaje de las autodefensas?
El 87% de los miembros de las bandas criminales dedicadas al narcotráfico no son desmovilizados. El 13% sí lo son.
¿Qué tanto ha sido el apoyo empresarial a este proceso?
Hemos ido abriendo las puertas, aunque hay algunas regiones en el país donde los empresarios medianos todavía no se han abierto a esto. Ellos tienen que entender que hay que poner de su parte, que esto no es sólo del Gobierno y que si queremos que esas personas tengan planes de reintegración económica, tienen que participar más. Claro que también debo decir que en todas las ciudades tenemos empresarios que nos han ayudado y tenemos fundaciones con las que estamos trabajando.
¿Estamos ya en el posconflicto?
Todavía nos falta, pero lo que sí es verdad es que nosotros estamos negociando la paz con 300 guerrillero al mes en promedio.