¿Cómo considera que le fue a la ciudad en este primer año de coronavirus?
Hemos atendido las recomendaciones hechas desde el Gobierno Nacional. La ciudad se ha visto muy afectada porque el 30 % de los trabajos que tenemos son de empresas de servicios: hoteles, restaurantes, bares, que obtienen también ganancias del turismo, un sector que ha sufrido en la pandemia. Encontrar un equilibrio entre las restricciones y la economía es muy difícil de manejar: prima la vida pero también hay que cuidar los empleos.
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Creo que las medidas que hemos tomado han sido las adecuadas. Sabemos que tenemos un nivel de contagio alto y por eso hacemos un llamado a la disciplina social, que ahí como quindianos sí hemos fallado. Ahí tenemos que hacer un trabajo importante para que haya conciencia y autocuidado. La responsabilidad no es solamente del gobernante, sino individual, de los cuyabros.
¿Con qué panorama termina el año la ciudad?
En este momento tenemos 18 unidades de cuidado intensivo, disponibles en la red pública, es decir, en el hospital San Juan de Dios. Se aumentaron 25 unidades, incluyendo a la red privada, para un total de 43 disponibles. Hoy estamos a 53% de ocupación con la adición de unos ventiladores y estamos a punto de hacer entrega de 25 adicionales. Esto nos da un respiro en la atención. Se ha hecho una gestión importante con la Secretaría de Salud para que tengamos ventiladores adicionales.
Aplicamos la medida del toque de queda desde las 12 de la noche hasta las 5 de la mañana para detener que las personas se reúnan a tomar en la madrugada en los parques. Hacemos parte del plan piloto de abrir bares y brindar servicio de licor. La medida se mantiene pero en una noche registramos 25 riñas producto de la embriaguez.
Eso por el lado de las restricciones, pero el llamado es a que la protección está en nuestras manos. Ahora, hemos hecho más de cinco mil muestras gratis con recursos propios que nos ha permitido identificar el nivel de contagio, más el monitoreo y seguimiento de los casos positivos. Hay cerca de 200 contratistas solo en la Secretaría de Salud.
Pero cerramos el año con un problema fuerte de desempleo. 30 mil personas perdieron este año el empleo formal, en un momento en el que la informalidad asciende al 65 %. Podría tomar medidas más restrictivas, pero esa no es la solución para el próximo año. Si nos encerramos todos, ¿quién nos da de comer? ¿Qué pasa con la economía? Un proceso de reactivación económica para una ciudad como Armenia, para volver a tener índices de desempleo del 10 % al 15 %, toma como mínimo dos años. Me preocupo mucho por los empresarios porque han sido unos verracos. Los empresarios en Armenia han sido unos héroes por cómo han manejado el trabajo en la pandemia.
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La respuesta institucional al COVID-19 y en general a las necesidades de la ciudad se demoró porque a usted lo suspendieron del cargo por tres meses, por presunta contratación irregular…
Creo que un argumento contundente fue el juicio que hizo el juez sobre la medida cautelar con captura. El juez manifestó que lo que hemos hecho ha sido trabajar por la ciudadanía. En este proceso se tomaron medidas que luego fueron suspendidas. Hoy no tengo ni siquiera formulación de pliegos de cargo por parte de la Procuraduría.
Pero la insatisfacción viene aumentando desde agosto, cuando se registró una percepción negativa del 71 %. ¿Qué responde?
La única forma de ganar la confianza es con obras y con hechos. En el mes de agosto estábamos en la pandemia y hablando del plan de desarrollo municipal, pero hubo unos retrasos por la suspensión que me hicieron. La gente estaba inconforme, descontenta y con desconfianza. Recibimos una ciudad en la que no se conciliaban las cuentas bancarias hace 10 años. Primero organizamos y luego gestionamos los recursos para los proyectos. Pero la promesa era que yo para el mes de diciembre les decía que hicimos. Les podemos decir que ya tenemos un plan de desarrollo que me permitió a partir de septiembre y octubre empezar a generar inversión y proyectos de reparación de la maya vial.
Por fin vamos a entrar a ser parte de las ciudades competitivas y sustentables, y logramos aprobar el plan de saneamiento y manejo de vertimiento a 30 años, por 525 mil millones de pesos.Y ya vamos a empezar la inversión para los juegos nacionales. La reparación, mantenimiento y adecuación de cinco escenarios deportivos cuesta 15 mil millones de pesos. Estamos a la espera de que el Gobierno Departamental haga los estudios y diseños para ratificar que el presupuesto será el previsto. Estaríamos en 2023 preparados para recibir a los deportistas y visitantes. La idea es reactivar la economía con este tipo de proyectos y desde la secretaría de Desarrollo Económico, pues tenía un presupuesto de 800 millones y lo elevamos a 2500 millones este año.
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Luis Fernando Jaramillo, uno de los grandes opositores a su gobierno, dice que su respuesta a las obras inconclusas de valorización -que fue el gran escándalo de corrupción de la exalcaldesa Luz Piedad Valencia- es insuficiente, por decir lo menos.
Es conocida la oposición que siempre tuve contra las obras de valorización, primero al considerarlas inoportunas y luego cuando se conoció el escándalo de corrupción. El municipio no ha recibido ninguna de las cuatro obras que se prometieron. Nos da mucha vergüenza verlas inconclusas. Quisiera intervenir, pero como está en un proceso legal, hacer una intervención podría considerarse detrimento patrimonial. En el empalme me pasaron 11 cuentas de valorización y ahora en las conciliaciones que hemos hecho van 22. Nos pasaron una cuenta que tenía en principio 13 mil millones de pesos pero en realidad solo había cinco mil millones porque el resto eran recursos de predial. Hemos tenido acompañamiento de la Asociación Colombiana de Ingenieros, de la Asociación Colombiana de Arquitectos, Asocapitales. Ahora en enero se presenta un acuerdo al concejo para que apruebe una prórroga para la terminación de las obras, recibir las obras que nunca se han terminado. Esto tiene un problema legal y financiero supremamente grande. Tengo la voluntad para hacer estas obras.