Cuando Colombia todavía no se repone de la barbarie de un padre que permitió y gestó el secuestro y homicidio de su propio hijo, un grupo de progenitores, en un gesto de amor, imploraron porque se les permita querer, respetar y compartir más tiempo con sus pequeños.
Por segunda vez en menos de un año, el Senado y la Cámara de Representantes debaten el proyecto que busca equiparar los tiempos que permanece un menor de edad con la madre y con el padre.
Con estos antecedentes, el Congreso dio inicio a las audiencias y debates acerca de dicha iniciativa. El promotor del proyecto, el representante Guillermo Santos, manifestó que la idea es que cuando dos personas que de manera voluntaria se han unido y luego toman la decisión de separarse, no puedan tener el derecho de jugar con la calidad de vida de un niño que naciera como producto de esa unión.
Así las cosas, se deberá pedir a un juez de familia, cuando dicha pareja decida separarse de manera definitiva, que busque los mecanismos que posibiliten el desarrollo integral del menor de edad. Es decir, según el representante Santos, que la seguridad alimentaria, el acceso a la escolaridad y todos sus derechos, deben ser garantizados como parte de la calidad de vida al pequeño en medio de compartir con sus dos progenitores.
Por su parte, el senador Juan Carlos Vélez, otro de los parlamentarios que lidera dicha iniciativa, aseguró que lo indispensable es pensar en la vida de los menores de edad puesto que en la mayor parte de los casos se le da la custodia a la madre, pasando más tiempo con ella, pero afectando el sano desarrollo emocional de los niños.
El proyecto ahora vuelve a discusión en la Comisión Primera del Senado, tras la nueva presentación que hicieron los congresistas Guillermo Santos y Juan Carlos Vélez.