El inicio de las sesiones de negociación estaba agendado para ayer; sin embargo, para preparar por aparte los insumos de trabajo, las partes se volverán a reunir el próximo jueves. Incluso ha trascendido que este fin de semana los delegados de la guerrilla se reunieron con el exfiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, y que a esto se debería el aplazamiento.
La nueva ronda de discusiones llega cuando hay dos elementos en el ambiente: la polémica por la caída de las aeronaves dos semanas atrás y la polvareda que ha desatado la propuesta del presidente Santos de que se conforme un “congresito” para estudiar la implementación de los acuerdos que salgan de La Habana.
Frente a lo primero, ayer se conoció un comunicado de la unidad guerrillera que opera en la zona de Antioquia donde cayó el helicóptero en el que murieron 16 uniformados. “El estado mayor del bloque Comandante Efraín Guzmán informa a la opinión pública que ninguna unidad guerrillera de este bloque ha dirigido fuego contra aeronaves en dicha región. Exhortamos a los colombianos a no permitir que la mentira injuriosa se atraviese en el camino de la lucha por la paz”.
Del otro lado, la idea de conformar un grupo especial de legisladores para que, junto con delegados de las Farc, estudien los mecanismos para echar a andar las reformas políticas que permitan hacer realidad los posibles acuerdos para el fin del conflicto, tendrá un nuevo desarrollo esta semana en el Congreso de la República, donde los parlamentarios ya se alistan para debatirla.
De igual forma, una nueva carta de Timoleón Jiménez, máximo jefe de las Farc, reveló cuáles son los obstáculos que, desde la perspectiva de la insurgencia, hay sobre la mesa de diálogos. Por una parte, Timochenko observa “con franco optimismo, que la mesa de conversaciones de La Habana está cumpliendo, de modo más que satisfactorio”, y que se puede afirmar “que el proceso de paz marcha satisfactoriamente, y que se hallan abiertas importantes perspectivas para la materialización efectiva del fin del largo conflicto armado”.
Pero, del otro lado, el jefe insurgente lanza duras críticas al gobierno del presidente Santos. Sostiene que las perturbaciones se deben a que no hay claridad sobre qué va a ocurrir con “las salvedades” de los tres acuerdos. También señala que el Ejecutivo impulsa reformas legales contrarias al espíritu de lo acordado, y finalmente denuncia que, a pesar de que el presidente Santos suspendió los bombardeos contra las Farc, sus unidades han recibido dos ataques aéreos y continuas provocaciones por tierra.