La renuncia del comandante del Ejército, general Mario Montoya Uribe, provocó una avalancha de críticas y cuestionamientos en el Congreso de la República contra el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, quien durante un debate en la Comisión Segunda del Senado, citado precisamente para dar explicaciones sobre los falsos positivos y el retiro de varios oficiales y suboficiales, tuvo que soportar las insistentes peticiones de la oposición pidiendo su renuncia.
En su defensa, Santos —en compañía de la cúpula militar encabezada por el general Freddy Padilla de León, comandante de las Fuerzas Militares—, señaló que el alto mando militar prefiere un desmovilizado que una baja y que si algún comandante ha exigido bajas, estaría actuando fuera de la doctrina militar. Sin embargo, admitió que, en efecto, “se presentan casos de muertes extrajudiciales pero no es de la magnitud que piensa el país” (sic), al tiempo que indicó que eso es lo que se debe conocer a profundidad.
El Ministro de Defensa explicó que tan pronto supo las denuncias de desapariciones ordenó la investigación y encontró casos en los cuales, por error, los soldado mataban a civiles y por miedo los presentaban como bajas dentro de combates. En este sentido, aseguró que las Farc tenían como política el ordenar asesinar civiles y presentarlos como bajas extrajudiciales de las Fuerzas Militares. Y recordó que el general Freddy Padilla de León creó una comisión que encontró anomalías y desórdenes que podrían suponer casos de falsos positivos, por lo que se tomó la decisión de retirar a 27 militares del servicio activo, entre oficiales y suboficiales. “Esos datos se los daremos a conocer en la sesión reservada. Lo que puedo decir es que ya están en conocimiento de los entes judiciales”, agregó.
La candente sesión contó incluso con la intervención de senadores de otras comisiones diferentes a la Segunda, como el liberal Héctor Helí Rojas, quien junto con su copartidaria Cecilia López Montaño, exigieron no sólo la salida de oficiales sino de civiles que hacen y desarrollan las políticas públicas. “Estamos esperando que el Ministro de Defensa tenga la dignidad que tuvo el general Mario Montoya”, enfatizó Rojas.
Otros congresistas, sin embargo, creen que se debe dar un margen de espera y conocer los resultados de las investigaciones para entrar a pedir cabezas. Como la senadora del Partido de la U y ex ministra de Defensa Marta Lucía Ramírez, quien sostuvo que “cada quien debe saber cuándo renuncia y hay que aprender a renunciar”, o el senador liberal Juan Manuel Galán, quien manifestó que antes de solicitar la dimisión de Santos hay que esperar qué pasa con las investigaciones judiciales, aunque consideró que la salida de Montoya marca una pauta.
Por su parte, el senador Jairo Clopatofsky, de la U, reconoció que sí se ocultó mucha información y que finalmente las denuncias reventaron por los servicios de inteligencia y contra inteligencia en los medios de comunicación y a través de las mismas Fuerzas Armadas. Añadió que por el momento se tiene que escuchar al Ministro y dejar que las investigaciones sigan su curso. Al cierre de esta edición, el ministro Juan Manuel Santos se preparaba para seguir enfrentando el duro debate en su contra en la plenaria del Senado, donde el Polo Democrático y el liberalismo tenían preparada un dura ofensiva que apuntaba a un solo objetivo: la renuncia.