Tras las críticas del Vicepresidente Francisco Santos Calderón a varios congresistas que emprendieron varias misiones legislativas en Estados Unidos, uno de ellos, Juan Fernando Cristo manifestó con un toque de ironía que en una próxima oportunidad "con antelación enviaré mi agenda de estudios y trabajo para su previa autorización señor Vicepresidente".
Este nuevo enfrentamiento entre un congresista opositor y el alto funcionario se da de nuevo entorno al proyecto de Ley de Víctimas que está en trámite en el Senado de la República.
Por eso, Cristo le manifestó a Santos que "ofrezco disculpas al señor Vicepresidente Santos por no informarle oportunamente que viajaría a Estados Unidos con ese propósito".
Y con esta declaración le dio un nuevo ambiente de pelea de oposición y Gobierno: "me alegra que el Vicepresidente, después de un año y medio del trámite de la ley en el Congreso de la República, se ocupe por primera vez de ella".
Para Cristo es inconcebible que cuando la oficina del Vicepresidente "supuestamente" es la encargada de los temas de Derechos Humanos en el país hasta ahora Santos le ponga cuidado a este tópico.
"Esta misma semana le enviaré los distintos textos de la iniciativa y las diferencias con el gobierno, para que los estudie con cuidado y pueda participar activamente en las discusiones, con el fin de que nos ayude a construir finalmente un consenso con el gobierno", afirmó el congresista liberal.
"Recibo con prudencia y humildad las acusaciones del Vicepresidente, según las cuales, estoy trabajando en Washington y New York para conseguir apoyo y financiación internacional a una ley de reparación justa y digna para más de tres millones de compatriotas víctimas del conflicto armado. Y, obviamente, seguiré haciéndolo porque mi compromiso es con el país y las víctimas, no con el gobierno, ni mucho menos con el Vicepresidente", anunció el senador Cristo.
A estas críticas en contra de una misión de un legislador se suman los ataques del Vicepresidente a una misión congresional que fue a Estados Unidos a entrevistarse con los paramilitares extraditados para conocer cómo van a hacer un posible proceso de reparación.
En esa ocasión el presidente del Senado, Hernán Andrade, salió en defensa del Congreso y llamó la atención sobre la importancia de este tipo de misiones del Legislativo.