Una dura polémica ha suscitado en los círculos políticos la decisión de la presidenta del Consejo Nacional Electoral, magistrada Adelina Covo, de romper parte de un documento que minutos antes había sido leído en audiencia pública, en desarrollo de la entrega de resultados de escrutinios para Norte de Santander.
Todo conmenzó cuando el pasado viernes el magistrado Pablo Gil le solicitó al secretario de la audiencia que entregara la declaratoria de Norte de Santander de manera que se pudiera declarar ese mismo viernes.
Esta no fue entregada a nadie y no pasó por sala. Cuando llegaron las revisiones se asumió que ésta se encontraba sustentada y aprobada y la entregó dentro de las ponencias a notificar esa tarde.
Al momento de ser leída en la audiencia se evidenció un error y por eso la Magistrada decidió romper parte del documento. Según ella, como uno de los nombres no coincidía se suspendió y canceló la notificación porque esa ponencia no era valida.
"Cogí la ponencia donde estaba el ‘chulo’ del magistrado ponente, el ‘chulo’ del secretario, el chulo del vicepresidente, y donde faltaba mi firma y arranque la página de las firmas y la rompí", relató.
"Nunca actué de mala fe, y de tal orden fueron mis acciones, que hasta deje los pedacitos del documento sobre la mesa", manifestó.
Además, Covo señaló que el mismo viernes se revisó y se admitió que en efecto había una mala aplicación de la cifra repartidora, y se procedió a corregir el error.
Finalmente, la Magistrada consideró que ese documento no respondía a la realidad y su iniciativa permitió que esto no se "traspapelara".