Por estos días los integrantes de los partidos minoritarios, es decir, aquellos que lograron existir gracias a una personería jurídica obtenida con menos del 2% del umbral —en promedio 260 mil votos— tienen una preocupación común: cómo sobrevivir a la eventual aprobación de la reforma política que está en trámite en el Congreso de la República y que podría exigirles una mayor representatividad.
Como si fuera poco, se acercan las elecciones legislativas de 2010 y mientras que las grandes colectividades ya tienen fichas clave para jugársela en campaña, los ‘pequeños’ —entre ellos Convergencia Ciudadana, Colombia Democrática y Alas Equipo Colombia— apenas están buscando una fórmula que les permita crecer con la esperanza de ganar mayores espacios en el Congreso, donde varios de sus pocos integrantes en este cuatrienio resultaron blanco del escándalo de la parapolítica.
Hoy la única opción parece ser la unión. Por eso, por varios frentes gobiernistas se adelantaron y ya comenzaron algunas discretas y periódicas reuniones en torno a un solo propósito: conformar un sólido bloque uribista con mayor fuerza electoral política de cara a las elecciones de 2010. En ese sentido se vislumbran dos caminos. Uno, la posibilidad de que se unan todos los movimientos minoritarios y, el otro, que los partidos pequeños se adhieran a los colosos Cambio Radical, la U y el Partido Conservador.
La tarea ocupa la atención del ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria, quien sigue interesado en la conformación de un solo partido. Al parecer, Gaviria estaría conversando con las colectividades a ver quiénes se le miden a unificar e el proyecto de la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social del presidente Álvaro Uribe. De hecho, su propuesta va tan en serio que ya hasta tendría un abanico de posibles nombres para el nuevo movimiento: ‘la U, Primero Colombia’ o simplemente ‘Primero Colombia’, en evidente alusión al “centro de pensamiento” que lidera.
Al mismo tiempo se está moviendo el senador de Convergencia Ciudadana Samuel Arrieta, quien está dispuesto a conformar el gran bloque uribista, con la condición de que lo conformen sólo los ‘pequeños’. Ya se ha reunido con Alas Equipo Colombia, con Colombia Democrática y con Colombia Viva, buscando un consenso frente al tema. “En caso de no llegar a prosperar esta unión de partidos, Convergencia se presentará al debate electoral como partido invitando a personalidades para que se integren”, agregó.
El proceso no es fácil y algunos partidos ya tomaron decisiones. Alas anticipó que no se le mide a la fusión con otra colectividad. Y aunque el senador Arrieta comprende lo difícil que es despojarse de la personería jurídica, sabe que tampoco es sencillo alcanzar un 3% de umbral (400 mil votos), según lo propuesto en la reforma política, que fue aprobada en el Senado y que a partir de la otra semana hará curso en la Cámara.
El temor a la unión lo comparte además de Alas Equipo Colombia el movimiento del ex alcalde Enrique Peñalosa —Por El País que Soñamos—. El representante Simón Gaviria le dijo a El Espectador que “el umbral se debe mantener en el 2%, la tesis que aplicamos para la primera vuelta de la reforma, también rige para la segunda”. Para el congresista es mejor no anticiparse. Ante los rumores de que su movimiento desaparecerá dijo: “No me pasaré a otro partido, por ahora estoy trabajando como representante”.
En todo caso, el destino de los partidos minoritarios comenzará a escribirse a partir del próximo martes, cuando arrancarán nuevamente las sesiones en el Congreso.