Varias cartas preparó el presidente Juan Manuel Santos para presentarles a los empresarios internacionales, con quienes tiene una cita hoy en Madrid (España) y en Davos (Suiza), mañana y el viernes, y que apuntan a hablar en un código que busca fortalecer cada vez más: economía y paz, el cual quiere que se traduzca en mayor inversión para el país. Un objetivo que, de paso, busca contrarrestar los cuestionamientos en Colombia del uribismo, que dice que el país no pasa por un buen momento económico y que esa es la verdad que tienen que saber los inversionistas extranjeros.
Por lo pronto, el Gobierno se defiende con lo que llama “hechos tozudos”. Uno de ellos fue la emisión de bonos que el Ejecutivo hizo ayer, buscando US$1.500 millones para financiar sus operaciones. Según Santos, los mercados respondieron ofreciendo cerca de US$4.000 millones a una tasa inferior de 5,75% a 30 años. “Esta emisión es una excelente carta de presentación para explicarles a todos los inversionistas el buen momento que vive Colombia, no sólo en Madrid sino también en el Foro Económico Mundial de Davos”, afirmó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, uno de los principales mosqueteros del Gobierno, encargado de seducir con su discurso y sus cifras a los empresarios del viejo continente.
Pero lo que está detrás de la emisión de bonos a 30 años es la confianza que tiene el Gobierno de terminar pronto con un acuerdo político tras 50 años de conflicto armado. Visión que parecen compartir los inversionistas extranjeros que demandaron esa colocación en los mercados internacionales. El mensaje es claro: Colombia dejó de ser un ‘país paria’ para ser la ‘niña bonita’ de América Latina, en la que todos quieren invertir, como lo piensa el embajador de Colombia en España, Fernando Carrillo. En otras palabras, el llamado posconflicto colombiano se ha convertido en la ilusión de muchos empresarios europeos que no ven en su continente —que ha pasado por agudas crisis— la posibilidad de expandir sus negocios.
Es quizás por eso que Carrillo, a su llegada a la Embajada de Colombia en Madrid, dijo que se trata cada vez más de un diálogo entre iguales y agradeció que el jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, apoye la idea de abolir el visado colombiano para los países de la Unión Europea. De acuerdo con el diplomático, este proceso estará listo en el primer trimestre del año y está adelantado en un 70%. Es decir, antes de abril, los colombianos recibirían esta buena noticia. “Con la paz, Colombia sería un país imparable en materia económica, que es lo que quieren ver los inversionistas”, agregó Cárdenas.
Mientras se habla de inversión en Europa y de paz en Cuba, en Colombia se siguen registrando las cifras negras de la guerra. Santos informó ayer que en una ofensiva militar del Ejército, en el sur del Tolima, murieron siete guerrilleros y cinco más fueron capturados. Los subversivos pertenecían a la columna móvil Héroes de Marquetalia. Según indicó, la operación continúa y estas estadísticas se suman a los 16 miembros de ese grupo guerrillero neutralizados en Arauca el fin de semana: 14 dados de baja y dos capturados.
“Quiero felicitar a las Fuerzas Armadas porque están cumpliendo la orden que di desde el primer día: la ofensiva militar se mantiene hasta que lleguemos a unos acuerdos, como si no hubiese conversaciones en La Habana. Y a los negociadores de La Habana les he dicho que hay que negociar como si en Colombia no hubiese combates ni ofensivas militares. De esa manera espero que podamos llegar a unos acuerdos lo más pronto posible sin poner en riesgo la seguridad de los colombianos”, afirmó el jefe de Estado.
Asimismo, ayer se conoció que Amnistía Internacional (AI) le solicitó al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y al rey Juan Carlos que transmitan al presidente Santos su deseo de que la paz se construya sin impunidad. Yolanda Vega, portavoz de dicha organización para temas de Colombia, advirtió que algunas medidas del Marco Legal para la Paz “están favoreciendo la impunidad para algunos miembros de los paramilitares y de la guerrilla”, y recordó que “no se puede hablar de paz ni de justicia sin respeto a los derechos humanos”. Por ahora, queda claro que los temas de economía, paz y los retos del posconflicto marcarán la agenda de Santos en Europa, que hoy incluye dos entrevistas a medios españoles y termina con los encuentros con el presidente Rajoy y el rey Juan Carlos.
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