La adhesión del ex presidente César Gaviria a la candidatura de Juan Manuel Santos, en vez de causar roncha en las filas de su colectividad, terminó reeditando la pelea casada que el ex mandatario sostiene con el presidente Álvaro Uribe. Como en anteriores ocasiones, Gaviria no perdió la ocasión para aplicarle sus pullazos al Gobierno, y Uribe tampoco desaprovechó la circunstancia para contestarle con su técnica del espejo retrovisor.
El careo entre los dos líderes políticos, quienes hace 17 años fueron muy cercanos a la hora de sacar adelante la Ley 100 de Seguridad Social, se dio en dos tiempos. En principio, Gaviria, tras elogiar al candidato Santos y decir que tiene “carácter y temperamento para ser un buen presidente de Colombia”, se fue lanza en ristre contra Uribe, resaltando que confía en que Santos va a rectificar algunas de las políticas del presidente saliente.
En concreto, puntualizó que confía en que el gobierno de unidad nacional, que propone Santos, no sólo significará el fin de la polarización, sino que recogerá banderas esenciales del liberalismo como el respeto a los derechos humanos, al Poder Judicial y a la descentralización, al uso de la inteligencia del Estado sólo para perseguir a los criminales, de una estructura tributaria más justa, por las víctimas y, en general, de la “plena vigencia de la Constitución y del Estado Social de Derecho”.
Y más se demoró Gaviria en publicitar su adhesión, que el presidente Uribe en salirle al paso, calificándola de “oportunista”. Luego se despachó con cuatro estocadas, diciendo que el país debe recordar que en el gobierno que concluye “se desmontaron estructuras criminales como ‘Los Pepes’, se evitaron nuevas cárceles como La Catedral, se cambió la ruinosa apertura por el acceso a mercados y se trabajó con amor a Colombia”.
Como si fuera poco, a lo largo de la tarde de ayer, el Jefe de Estado emitió varios comentarios a través de la red social Twitter. Al cierre de esta edición iban ocho, con comentarios de la siguiente índole: “Siempre es mejor decir las cosas de frente y enfrentar los problemas de fondo, que darse palmaditas de hipocresía” o “La polarización es un sofisma que se han inventado los enemigos de la seguridad democrática para enfrentar su fracaso”.
Incluso, se conoció de una llamada telefónica de Uribe a Gaviria en la que lo habría tratado de “cobarde”, “miserable”, “canalla” y “sinvergüenza”, y el ex mandatario le habría contestado que “este gobierno es un asco”.
No es la primera vez que Gaviria y Uribe ventilan públicamente sus diferencias por temas del presente y el pasado. En septiembre de 2008, refiriéndose a ‘Los Pepes’, reiterado por Uribe, el ex mandatario expresó que en la Casa de Nariño seguían llorando la muerte de Pablo Escobar. En esa ocasión la Presidencia replicó diciendo que en el actual gobierno nunca se ha aliado con delincuentes para combatir a otros delincuentes.
La pelea de fondo se refiere a lo sucedido en la etapa final del gobierno Gaviria, cuando apareció el grupo de los ‘Perseguidos por Pablo Escobar’ (‘Pepes’), que fue determinante para dar de baja al capo. Con el tiempo se ha sabido que ‘Los Pepes’ contaron con la anuencia de la Policía, la CIA, la DEA y el DAS para acabar con Escobar, tal como lo revela el libro Los Pepes, de los periodistas Santiago la Rotta y Natalia Morales.
El agarrón entre Gaviria y Uribe generó de inmediato reacciones políticas. Para el senador liberal Juan Fernando Cristo no sorprenden las respuestas del Presidente, pues él siempre ha utilizado “la estrategia de la polarización”. Además, no cree que sea contra Gaviria, sino contra el Partido Liberal, cuyas mayorías decidieron apoyar la candidatura Santista. En el mismo tono, el secretario general de la colectividad roja, José Noé Ríos, manifestó que lo que se comprueba es que el Presidente le está haciendo la política a Santos y quiere tener injerencia en su gobierno.
Rafael Pardo, ex candidato liberal, respaldó a Gaviria y declaró que la reacción del primer mandatario es una “muestra de la intolerancia y el uso del poder y de los medios oficiales”. Por su parte, el senador Camilo Sánchez comentó que Uribe debe recordar que “ya se acabó el mandato” y que “debe dejar gobernar al próximo presidente”.
Cautelosamente, Juan Manuel Santos expidió un comunicado en el que agradeció el apoyo de Gaviria y también rechazó las críticas al gobierno Uribe, del que, según dijo, “se siente orgulloso de haber pertenecido”. Y sin querer apartarse del uno y del otro, reiteró su invitación “para mirar hacia el futuro de un gobierno de unidad nacional y no detenerse en debates álgidos e infructuosos del pasado”.