A menos que ocurra un milagro, el proyecto de reforma política, con el que se pretende blindar al Congreso de la influencia del narcotráfico y de los grupos armados ilegales, se hundirá de manera irremediable en la Comisión Primera del Senado. Las cuentas no cuadran: 11 de los 19 senadores con los que cuenta esa célula legislativa estarían impedidos para debatir la iniciativa y los ocho restantes no alcanzan para conformar el quórum reglamentario, que es de 10 congresistas.
Hoy, cuando se comience a debatir el acto legislativo, la puja será por la aprobación o no de las inhabilidades. Pero todo indica que la mayoría en la bancada uribista no votará ni aun estando posibilitados para hacerlo. Por lo menos, eso dieron a entender los senadores Armando Benedetti, del partido de La U, y Eduardo Enríquez Maya, conservador, quienes se declararon impedidos argumentando las sendas investigaciones preliminares que les abrió la Corte Suprema dentro del escándalo de la parapolítica.
Benedetti ha dicho que bajo ninguna circunstancia piensa asistir al debate de hoy, mientras que Enríquez Maya anunció a sus colegas que tiene un viaje inaplazable que lo obliga a ausentarse de la ciudad, según le dijo a El Espectador Hernán Andrade, presidente ad hoc de la Comisión Primera.
Para la oposición, acciones como estas demuestran que el deseo del Gobierno es que la reforma se hunda, hecho que ya no niegan los congresistas del oficialismo. Hace unos días, en entrevista con este diario, el senador de Cambio Radical Rodrigo Lara reconoció que al presidente Uribe no le gusta el proyecto, y Andrade contó también que, en reunión celebrada el martes por la noche con la bancada conservadora y la de Cambio Radical, el ministro del Interior, Carlos Holguín, les dio una directriz clara: “debe ser un no rotundo al artículo de la ‘silla vacía’.
A pocas horas de conocerse el destino de la polémica iniciativa, en los sectores antiuribistas se respiran aires de resignación. Gustavo Petro, del Polo Democrático, aseguró que “si la reforma no pasa es por culpa del Gobierno, que no quiere perder sus mayorías en el Congreso”. El legislador negó el rumor que corrió ayer en el sentido de que la oposición propondría la rotación de las curules de los impedidos, como una última esperanza para salvar el proyecto. “Eso es pensar con el deseo. Serían los oficialistas quienes tendrían que tomar esa decisión y ellos no lo van a hacer”.
Paradójicamente, el traslado temporal de congresistas a otras comisiones fue planteado por la coalición y por el presidente Uribe, hace poco más de un mes, en momentos en que el Gobierno y sus partidos querían lanzarle un ‘salvavidas’ al acto legislativo. La rotación de curules es permitida por la ley una sola vez.
De los ocho parlamentarios que hasta el momento están habilitados para votar, uno, Samuel Arrieta, de Convergencia Ciudadana, anunció que lo hará negativamente. Gina Parody, de La U; Parmenio Cuellar y Gustavo Petro, del Polo; Héctor Helí Rojas, Jesús García Valencia y Juan Fernando Cristo, liberales; y Hernán Andrade, conservador, han informado que le darán el sí.
Para algunos analistas, es claro que la decisión de hundir la reforma por parte del Gobierno y el uribismo tiene que ver con el riesgo de perder las mayorías en el Congreso. Todo indica que la sesión de hoy se irá en la discusión de las inhabilidades. El tiempo apremia en este tire y afloje y todo parece indicar que la suerte está echada para la reforma.
Los inhabilitados de la Comisión
Juan Carlos Vélez, de la U, es reemplazo de Mauricio Pimiento, condenado por parapolítica.
Rodrigo Lara, de Cambio Radical, dice que podría beneficiarse en un futuro con la reforma.
Roberto Gerlein, conservador, argumenta tener un proceso pendiente con las autoridades.
Javier Cáceres, Cambio Radical, acusado por un paramilitar.
Armando Benedetti, de la U, tiene investigación preliminar.
Eduardo Enríquez Maya, conservador, investigación preliminar.
Óscar D. Pérez, Alas Equipo Colombia, acusado en la Corte.
Carlos García, de la U, la Corte le abrió investigación preliminar.
Ciro Ramírez, conservador, detenido por parapolítica.
Luis Fernando Velasco, liberal, detenido por parapolítica
Rubén D. Quintero, Cambio Radical, detenido por parapolítica.