En calzas prietas se vio el jueves el presidente Álvaro Uribe para satisfacer las inquietudes de los estudiantes del Gimnasio Moderno, de Bogotá, hasta donde llegó con aire académico para instruirlos sobre el manejo del país. Los estudiantes lo escucharon en silencio, cual congresista de la coalición de gobierno, pero después de un rato se dejaron ver con sus inquietudes, a cual más corchadora. Uno lo dejó pasmado al preguntarle si no creía conveniente dedicarle más tiempo a su familia. “La seguridad no se ha recuperado totalmente”, respondió para salir del trance.
Pero otro adolescente le salió con la siguiente perla: “Usted tiene en la cabeza todas las cifras sobre la economía del país, pero ¿tiene idea de cuánto vale un pasaje en Transmilenio, en el metro de Medellín o una bolsa de leche?”. Al asombrado mandatario no le quedó de otra que reconocer que no sabía.