El dirigente político venezolano Luis Miquilena, que ayudó a Hugo Chávez a llegar al poder en Venezuela, advirtió que si el mandatario no da una “lectura cabal” a los resultados del referendo de diciembre pasado, “es muy difícil que termine el ejercicio del poder”.
“Todo el mundo puede percibir” que cualquier gestión importante que “este inefable caballero realiza, debe estar siempre contaminada de circo", señaló Miquilena en declaraciones a varias emisoras colombianas. En ese contexto, opinó que la reciente liberación de dos secuestradas por parte de las Farc puso en evidencia “la perversión de traficar políticamente con el dolor de los seres humanos”.
Miquilena, que presidió la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 y fue ministro con Chávez, criticó al presidente, a quien acusó de ser un “farsante” y de generar problemas con países “hermanos” como Colombia por su afán de ser “protagonista de acontecimientos”.
De igual forma, recordó que el jefe de Estado venezolano en sus primeros discursos “hacía una demostración de fe anti-guerrillera y de respeto a la democracia; hacía juramentos de más nunca apoyar un movimiento subversivo con el carácter criminal que tienen las guerrillas colombianas”. Según Miquilena, ese discurso no tiene nada que ver con el que hizo el 12 de enero pasado en el que pidió a la comunidad internacional que cambie la etiqueta de “terroristas” que tienen las Farc y el Eln por la de “insurgentes”.
El político también manifestó que la mayoría de los venezolanos son solidarios con el pueblo de Colombia y su gobierno y “condenan fuertemente la actitud absurda y los exabruptos” que Chávez “está haciendo en el mundo entero, para vergüenza” de Venezuela.
De acuerdo con Miquilena, su país está “marcado por los postulados y principios democráticos y de defensa de derechos del ser humano", como demuestra el resultado del referendo del 2 de diciembre, en el que los venezolanos dijeron “no” a una reforma constitucional propuesta por Chávez. De ello, dijo, “acabamos de dar un parado (alto) al intento de meter de contrabando una Constitución que no tiene viabilidad en la vida democrática, ni siquiera por el camino de una constituyente”.
Miquilena insistió en que “hay un inmenso frente nacional que marca con claridad un camino; que si este presidente actual no le da una lectura cabal a lo que ocurrió el 2 de diciembre, es muy difícil que termine el ejercicio del poder”. También manifestó que está en manos de Chávez dar “un cambio de timón, un cambio a los disparates con los que ha venido gobernando”.
En su entrevista, quien fuera el mentor del mandatario y su ministro, afirmó que Chávez, en quien tuvo “realmente muchas esperanzas", resultó un “farsante”. Para el político, de 88 años de edad, la esperanza que Chávez generó en su momento en los venezolanos “se arruinó” y “la corrupción se multiplicó". “Hoy somos un país más podrido en materia de corrupción", dijo.
Venezuela, anotó, hoy tiene “un poder judicial domesticado por el poder ejecutivo, una estructura electoral montada a través del Consejo Nacional Electoral, una Asamblea Nacional constituida de rebaños de marionetas, que son unificados directamente” desde el Gobierno.
Chavez “es la negación de todo lo que fue el mensaje original con el que aparecimos frente al país, que fue condensado en la Constitución de 1999, producto de la Asamblea Nacional Constituyente que me tocó presidir en ese momento”, conncluyó.