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¿Por qué Ecuador no quiere mejorar relaciones con Colombia?

El Gobierno colombiano intenta superar la crisis diplomática con el vecino país. Sin embargo, el gobierno de Rafael Correa se muestra renuente. ¿Por qué?

25 de marzo de 2008 - 05:46 p. m.
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El gobierno de Álvaro Uribe está tratando de restablecer, lo más pronto posible, las relaciones diplomáticas con Ecuador. Sin embargo, la muerte de un ecuatoriano en el campamento de las Farc atacado el 1 de marzo está alejando cada vez más esa posibilidad.

A pesar de que el canciller colombiano, Fernando Araújo, anunció que entregará a la Organización de Estados Americanos (OEA) toda la documentación del ecuatoriano muerto en el campamento de Raúl Reyes, las autoridades ecuatorianas se muestran muy renuentes a mejorar la actual crisis y exigieron al gobierno de Álvaro Uribe probar los supuestos vínculos de su ciudadano con las Farc través de los canales pertinentes y legales.

La canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, subrayó que para reanudar las relaciones con Colombia es imprescindible “acabar con este continuo ataque al Ecuador” y con la difusión de informaciones no confirmadas.

Analistas ecuatorianos consultados por El Espectador aseguran que esa posición del vecino país despierta muchos interrogantes. “¿Por qué se quedan en esta pelea y no nos explican por qué estaba un campamento de las Farc en nuestro territorio? ¿Por qué Hugo Chávez aboga por la normalización de las relaciones y el presidente Rafael Correa insiste en polemizar sobre este hecho?”, se pregunta el analista Javier Medina desde Guayaquil.

En varios periódicos del vecino país se preguntan si en Ecuador hay un temor a la verdad. En el diario El Universo, de Guayaquil, aseguran que “se ha llegado al extremo de condicionar a Colombia el restablecimiento de relaciones a su compromiso de no “difamar” más al Gobierno con aquello de que las Farc tienen en el Ecuador un seguro refugio. Es decir, si el Gobierno colombiano llegase a obtener, o si ya tiene, pruebas en ese sentido deberá ignorarlas, destruirlas o esconderlas de la opinión pública, porque su divulgación llevaría a otra ruptura diplomática. ¿Tan grande es el temor a la verdad?”, se pregunta el editorialista.

Otras voces dicen que no se necesita una gran campaña para concluir que las Farc tenían un santuario ideológico y logístico importante, incluyendo la presencia de ecuatorianos. “Pero si esto es grave, más grave es tratar de echarle tierra al asunto volviendo a escalar la crisis”, dice Mariela Ossa, del Centro de Estudios Latinoamericanos, quien critica la insistencia de las autoridades de llevar de nuevo la situación a la OEA.

Sobre este tema, el periódico La Hora, de Quito, recomendó al gobierno de Correa pensar bien los pasos a seguir para mejorar la situación porque “no es oportuno llevar este caso a la OEA. “En el punto en que se encuentra la crisis, habrá que echar mano a los que Correa llamó hace un tiempo “momias coteleras”, es decir, a los diplomáticos de carrera, experimentados y conocedores de su trabajo, para aplacar y resolver la compleja confrontación. Más que pasión, discursos altisonantes y derroches patrioteros, ahora hace falta verdadera diplomacia”.

El diario El Comercio se unió a esta recomendación. “Es necesario que los dos gobiernos mantengan un adecuado nivel de prudencia y no caigan en continuas confrontaciones o provocaciones que erosionen aún más el deteriorado nivel diplomático”, aseguró.

Críticos del gobierno de Correa le pidieron mirar bien las consecuencias de la actual crisis y escuchar los llamados de Hugo Chávez, quien propuso celebrar una reunión con entre Álvaro Uribe y el mandatario ecuatoriano. “No se puede pedir a Colombia que ignore las pruebas que tiene y tampoco Ecuador se puede olvidar de lo que pasó en la frontera. Hay que llegar a una conciliación”, agrega la analista Ossa.

Aisala en Colombia

Los familiares de Franklin Aisala, un cerrajero que vivía en un sector pobre de Quito y que según videos y fotografías en manos del Ejército colombiano tenía vínculos con las Farc, llegarán hoy a Bogotá para identificar el cadáver y gestionar la repatriación, pero también están estudiando la posibilidad de iniciar gestiones para hacer una reclamación al Gobierno colombiano.

El defensor del pueblo de Ecuador, Claudio Mueckay, dijo que pedirá a Colombia los informes de la autopsia realizada al cadáver del ecuatoriano y no descartó la posibilidad de solicitar, además, un nuevo examen para verificar el estado del cuerpo.

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