En ocho meses de gobierno los dos principales mandatarios de Santander cuentan con buenos márgenes de favorabilidad, pero viven situaciones muy diferentes. Mientras el gobernador Didier Tavera se mantiene en un 59% de favorabilidad, el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, registra un deterioro en su imagen favorable, la cual acaba de caer de 81% a 67%.
Así lo registra el más reciente Gallup Poll, encuesta que mide el comportamiento de la imagen de los principales mandatarios del país y la percepción ciudadana frente a los temas de debate más importantes del momento.
La encuesta señala que Tavera, cuya llegada al poder generó fuertes resistencias debido a los señalamientos que se le hacían sobre supuestos nexos con parapolíticos, ha logrado manejar su caudal político. Su imagen pasa de 60 % a 59 %, mientras que la negativa tiene un ligero aumento, moviéndose de 23 % a 26 %. Es el gobernador que menos variación presenta en estos indicadores en los dos últimos meses.
En cambio el alcalde Hernández es uno de los que más variación negativa tiene. Su imagen desfavorable se duplicó, pasando de 14 % a 28 %. . Algo pasó.
Al preguntar a los habitantes de Bucaramanga por percepción que tienen de la ciudad, el 51 % respondió que cree que todo está mejorando (la cifra era de 10 puntos más en la pasada muestra). Entre tanto, el 42 % creen que todo está empeorando. La cifra más pesimista desde febrero de 2015, en épocas del ahora exalcalde Luis Francisco Bohórquez.
El pesimismo que comienza a percibirse en la ciudad coincide con dos asuntos claves. En primer lugar, el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc ya entró en la fase de ratificación de acuerdos y el alcalde de la capital santandereana, pese a los llamados del Gobierno, ha declarado que se margina y no hará campaña por el sí ni por el otro. El segundo elemento es la difícil situación económica, que incluso llevó a que hace 10 días la alcaldía incurriera en la imprecisión técnica de decir que pediría al gobierno incluir a la ciudad en ley quiebras.
Con una deuda de $350 mil millones e ingresos de $220 mil millones, las autoridades locales calculaban que el Ministerio de Hacienda les daría la razón. No obstante, dicha cartera aclaró rápidamente que lo que existe para estos casos es la ley 550 (de intervención económica) y que con tres billones de pesos en activos y menos de uno en pasivos, Bucaramanga no parece cumplir los requisitos para acogerse a ella. (Ficha Técnica)