El escándalo por los manejos de los recursos de Agro Ingreso Seguro (AIS) se está convirtiendo en una bola de nieve que crece cada día y amenaza con llevarse por delante al ministro de Agricultura, Andrés Fernández, y al ex jefe de esa cartera y precandidato conservador Andrés Felipe Arias. El viernes, la Procuraduría abrió indagación preliminar contra varios funcionarios del Ministerio de Agricultura y otras entidades involucradas en la distribución de recursos del programa.
Según el Ministerio Público, la decisión adoptada se fundamenta en lo estipulado por el Código Disciplinario Único, las observaciones tras la visita practicada por funcionarios de la entidad a las dependencias del Ministerio y las noticias periodísticas publicadas sobre el tema. Se busca recaudar pruebas que permitan establecer si los servidores públicos, entre ellos el ministro Andrés Fernández, incurrieron en comportamientos que constituyan falta disciplinaria.
Precisamente, ante las críticas y solicitudes de renuncia por parte de sectores políticos, el ministro Fernández dijo que no se va a ir y que cuenta con el respaldo de todo el Gobierno: “Lo único que tengo que hacer es trabajar y primero debo solucionar estos problemas e identificar qué podemos hacer para mejorar los filtros, para volver esto mucho más blindado y para que el programa siga beneficiando a los campesinos”.
El lío podría también provocar un cisma en el Partido Conservador. En carta enviada a la colectividad azul, el presidente del directorio de Santander, Rafael Serrano, le pidió al Comité Ético investigar la conducta de Arias, porque, en su concepto, “el Partido no puede tener un candidato presidencial así de cuestionado”.