La Procuraduría General de la Nación informó este viernes sobre la citación al senador Ernesto Macías, del Centro Democrático, por el presunto incumplimiento del Estatuto de Oposición en los hechos ocurridos el pasado 20 de julio, durante la instalación de la segunda legislatura en el Salón Elíptico de la Cámara de Representantes.
“La Sala Disciplinaria le reprocha al entonces presidente del Congreso el que no hubiera permitido la intervención del representante de los partidos o movimientos políticos con personería declarados en oposición, inmediatamente después de que terminara su intervención el jefe de Estado, y sí decretado un receso, con lo que habría interrumpido el desenvolvimiento de la sesión, y contrariado el régimen y la finalidad de las normas que regulan los derechos de la oposición”, dice la Procuraduría.
Según el ente de control disciplinario, el juzgamiento al congresista uribista se da de oficio, además, luego de la no inclusión en el orden del día de la intervención del vocero de os partidos de oposición en el Congreso.
“La falta del senador Ernesto Macías Tovar fue calificada en esta etapa como grave a título de dolo, por el conocimiento y la voluntad evidenciados en la expresión ‘esta es mi última jugadita de presidente’, que buscaba una presunta violación de los principios a la igualdad, imparcialidad, a la participación política efectiva y el pluralismo político, y a la moralidad”, señala el comunicado de la entidad.
En una carta enviada al procurador Fernando Carrillo, Macías, y su abogado Jaime Lombana, solicitan que se fije una fecha “para realizar la diligencia de versión libre en la que podremos aportar los elementos de prueba pertinentes y explicar los hechos objeto de indagación preliminar”.
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El pasado 20 de julio, Macías fue el centro de la polémica por su intención de sabotear a la oposición, que debía intervenir inmediatamente después de que lo hiciera el presidente de la República. Sin darse cuenta de que el micrófono estaba abierto, Macías reveló su “plan” para que el presidente no escuchara la intervención de Jorge Robledo, quien había sido escogido como vocero de la oposición.
En pocas palabras, la estrategia del entonces presidente del Senado de la República era declarar un receso de diez minutos y pedirle a la comisión que había llegado con el presidente Duque que lo sacara del recinto. “Esa es mi última jugadita como presidente”, se le escuchó decir a Macías. Aunque la oposición tuvo su espacio para la intervención, en medio del bullicio del Congreso, lo hecho por Macías generó la indignación del país político, que calificó el hecho como “antidemocrático” y como una violación al Estatuto de Oposición.
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