El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Pronósticos para Colombia en 2023: gobernar ante la crisis

El gobierno de Gustavo Petro no la tendrá fácil este año. Colombia Risk, consultora de riesgos políticos y proyecciones, presagia una desaceleración económica para el país en este año, un complejo escenario electoral regional y otros retos sociales.

10 de enero de 2023 - 07:00 a. m.
El Gobierno tendrá que mantener a su coalición en el Congreso para tramitar su paquete de reformas.
Foto: El Espectador - Óscar Pérez
PUBLICIDAD

El 2022 fue el escenario de diversos eventos internacionales que tuvieron repercusiones a nivel global y nacional: el “fin de la pandemia” declarado por muchos países (excepto China), la invasión de Rusia a Ucrania, una economía marcada por la inflación, el aumento de precios de los alimentos, la cumbre climática COP27 y la continuidad de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Igualmente, fue un año electoral en Estados Unidos, Francia, Brasil y Colombia.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta?

Precisamente, el suceso del año en el país fue la elección de Gustavo Petro como presidente y Francia Márquez como vicepresidenta. Durante sus primeros cinco meses de gobierno han dado mucho de qué hablar, han generado incertidumbre económica, han provocado un revolcón en la política nacional, pero ante todo han dejado una enorme dosis de simbolismos. No fue un año fácil para nadie. Desafortunadamente no podemos decir que 2023 será sencillo. De cara a lo que se viene, estos son los seis principales retos para Colombia:

El panorama económico es negativo

Este año el país enfrentará un complejo escenario económico global. La inflación y los déficits gemelos afectarán el dinamismo de la productividad en Colombia, así como las metas de desarrollo y reducción de la desigualdad del gobierno Petro. El Banco de la República ya pronostica que Colombia entrará en recesión técnica en 2023, luego de una contracción durante el segundo y tercer trimestre del año pasado.

La desaceleración económica, el incremento de las tasas de interés y la debilidad del peso frente al dólar continuarán debilitando al sector productivo y la generación de empleo. Igualmente, el incremento del 16 % del salario mínimo provocará un aumento en los ya altos niveles de informalidad, dificultando aún más las aspiraciones del Gobierno de mantener la tasa de desempleo en un dígito.

(Lea: “Álvaro Uribe dice que Maduro sería eficaz para que el Eln acepte el cese al fuego”)

La inseguridad seguirá siendo un dolor de cabeza

El Gobierno enfrentará un escenario marcado por las complejidades de la inseguridad rural y urbana, las dificultades en las negociaciones con los grupos armados y su relación con la Fuerza Pública. Es poco probable que la “paz total” desemboque en negociaciones exitosas con el Eln, los grupos armados organizados y las disidencias de las Farc.

Por otro lado, no son claros los esfuerzos del Gobierno para designar a los “gestores de paz” -sea de grupos armados organizados, jóvenes en zonas de alto riesgo o de quienes lideraron el estallido social de 2021- para brindar réditos positivos en la seguridad, aunque aún es muy pronto para decirlo. La relación entre Petro y las Fuerzas Militares será clave, pues es probable que la insistencia del Gobierno en reestructurar la carrera militar y purgar la presunta corrupción dentro de la institución genere inquietud entre los rangos militares.

Relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo

El Gobierno tendrá el desafío de mantener a su coalición en el Congreso para tramitar su paquete de reformas que incluyen la reforma pensional, reforma a la salud, reforma al Código Minero, la segunda vuelta de la reforma política y una gran cantidad más. El desgaste de la favorabilidad del presidente Petro y los intereses particulares de los partidos son un serio obstáculo para la gobernanza. Muchas decisiones del Gobierno y el Congreso en 2023 dependerán de cálculos electorales. Es muy probable que la ambiciosa agenda de reformas termine reducida a proporciones más justas para contar con el apoyo de las mayorías, y en particular de los partidos Conservador, Liberal y de la U -similar a lo que ya pasó con la reforma tributaria-.

No ad for you

(Le podría interesar: “Integración regional y transición energética: claves de la reunión Petro – Boric”)

El descontento social entra en hervor

En 2023 no habrá un estallido social como el de 2021, pero las condiciones económicas, como la recesión y el aumento de la inflación, afectarán negativamente la favorabilidad e incrementará la probabilidad de protesta social. Se pondrá a prueba la capacidad del Gobierno de generar espacios de diálogo y gestionar las demandas insatisfechas. El balance estará en no recurrir a soluciones populistas (control de precios, aumento de aranceles, incrementos extraordinarios al salario mínimo o aumento inusitado de transferencias sociales), que en lugar de aliviar la inflación la empeorarían, y con ello avivarían el malestar. También está por verse cómo utilizará Petro la Fuerza Pública y al Esmad durante los previsibles brotes de protestas.

No ad for you

Habrá cambios durante las elecciones locales

Las elecciones del 29 de octubre de 2023 presentan múltiples incógnitas sobre los posibles candidatos y el futuro mapa político del país. En este escenario, las coaliciones serán claves para los intereses de cada partido. Asimismo, el Pacto Histórico necesitará superar sus divisiones para consolidar su poder regional. Nuestro pronóstico es que defender al Gobierno y sus tesis de cambio será más difícil conforme la economía empeore, la inseguridad aumente, el malestar social crezca y el Gobierno sea cada vez más reacio a tranzar sus diferencias políticas con sus contradictores.

(Lea también: “‘Respetaremos las conclusiones de los Diálogos Regionales’: Jorge Iván González”)

No ad for you

El inclemente cambio climático

La temporada invernal, sumada a la creciente deforestación y el posible paso del fenómeno de El Niño (en el mediano plazo) requerirán el liderazgo del Gobierno en materia de mitigación y crecimiento sostenible de forma articulada con el sector privado y las comunidades. El Gobierno necesitará realizar esfuerzos adicionales para mitigar la tala ilegal, evitar la construcción de corredores ilegales de deforestación -ligada a otras actividades ilícitas- y proteger las reservas naturales.

Hasta ahora el discurso medioambiental de Petro le ha merecido respaldo internacional, pero está por verse si la implementación de estas iniciativas logrará cumplir las expectativas fijadas. No somos optimistas, considerando que es una responsabilidad global compartida y que la capacidad de gestión del Gobierno continuará siendo débil, a pesar de su fuerte discurso.

Conoce más
Ver todas las noticias