Era la hora de los balances al interior de los partidos, después de las elecciones regionales del pasado domingo; pero el presidente Álvaro Uribe alborotó el avispero al dejar abierta la posibilidad de una segunda reelección "si hay una hecatombe", según dijo. El senador Germán Vargas Lleras, líder de Cambio Radical y ficha clave en la puja por la Presidencia en 2010, cree que lo que el Primer Mandatario quiso decir es que se debe buscar la unidad entre los partidos de la coalición uribista para llegar fortalecidos a ese debate electoral, aunque -de todas maneras- le gustaría que el Presidente hablara claro si quiere otra reelección o no.
Feliz por los resultados de su partido en los comicios, Vargas Lleras dice que no es conveniente arrancar desde ahora la campaña presidencial, asegura que no serán obstruccionistas con el Polo Democrático en Bogotá -partido al que no le ve suficiente presencia nacional para llegar al poder todavía-, y hasta da su lista de presidenciables.
¿Cómo entender la frase del presidente Álvaro Uribe?
Es difícil determinar en qué consiste una hecatombe en términos políticos. Yo entendería esa frase en el sentido de que su prioridad es darle continuidad a las políticas de gobierno y, por lo tanto, procurar que se definan unas reglas de juego para llegar con una propuesta unificada a las elecciones de 2010. Hecatombe, entonces, debería entenderse en que sea absolutamente imposible garantizar la unidad en ese proceso.
¿No queda abierta la puerta para una segunda reelección?
Así es y me parece útil que antes de que los partidos de la coalición nos sentemos a definir esas reglas de juego, haya una mayor precisión sobre el tema de la reelección o no.
¿Realmente la salvación del país puede depender de una sola persona?
Es que es difícil entender cuál es el alcance de la palabra hecatombe. Si es una hecatombe política, si es económica o si se generaría por la situación de orden público.
¿Cree que el Presidente debería ser claro y decir de una vez si quiere otra reelección o no?
Creo que para este proceso sería muy útil que el Presidente definiera si está en el tema de la segunda reelección o no. Es difícil abordar lo de las reglas de juego con los demás partidos políticos de la coalición, mediando esta incógnita.
¿Y usted estaría dispuesto a respaldar una segunda reelección?
Lo importante es que se defina eso. Qué vamos a hacer botando corriente con los demás partidos de la coalición uribista para definir reglas de juego de cara a las presidenciables de 2010 sin tener claridad sobre las intenciones del Presidente.
¿Hecatombe podría ser también que el Polo o el Partido Liberal les cogiera ventaja en la carrera presidencial?
Por eso digo que no es claro si al hablar de hecatombe se refiere a lo político, lo económico o al tema de la seguridad.
¿Por qué ve tan urgente buscar la unidad entre la coalición uribista?
A pesar de que existe una coalición en el Congreso que le da soporte al Gobierno, en los últimos meses jamás hubo una reunión para coordinar acciones de cara a los comicios regionales. Si nos hubiéramos unido, el 95% de las gobernaciones y de las alcaldías del país estarían hoy en cabeza de representantes de la coalición. Es más, en muchas partes, las confrontaciones más agudas se presentaron entre candidatos del uribismo. Yo digo que si los partidos de la coalición de gobierno nos presentamos con candidaturas individuales a una primera vuelta presidencial, probablemente serán el Polo y el Partido Liberal los que logren pasar a segunda vuelta.
¿Qué sería lo ideal, una consulta?
Podría ser una consulta ligada a las elecciones parlamentarias o puede pensarse en una convención.
¿Pero es posible la unión con tantos intereses particulares en juego?
Todo el mundo sabe que si no procedemos en ese sentido, el riesgo sería enorme. Es natural que el Partido de la U tenga sus candidatos, al igual que el conservatismo y Cambio Radical. La diversidad de opciones no es mala, pero lo importante es que esa emulación se surta dentro de unas reglas del juego que permitan llegar de una manera unificada frente a los colombianos, de tal manera que se garanticen la continuidad y sostenibilidad de aquellos programas en lo que hemos creído.
¿Será que el presidente Uribe no va a señalar a nadie?
Pues la impresión que recibimos es que el Presidente es consciente de que lo que hay que impulsar son unas reglas de juego claras. No podría hablarse de ellas si previamente se tiene un candidato definido o predeterminado.
¿Y si no se logra la unidad?
Sería muy grave, porque terminaríamos fragmentados.
Y en ese caso, ¿usted estaría dispuesto a hacer alianza con el Partido Liberal?
No en este momento. Los integrantes de Cambio Radical tenemos unos compromisos nacionales que no vamos a declinar para integrarnos a una bancada de oposición. Eso no es posible considerarlo en la actual coyuntura política.
¿Pero en el futuro y pensando en términos electorales, sí?
Dependerá mucho de la actitud del Partido Liberal. Yo reclamé de ellos una actitud más constructiva con el actual gobierno, de menos oposición. Finalmente estamos frente a un Presidente de origen liberal, que se siente liberal y que ha apelado a las bases liberales. Hubiera sido muy deseable que el Partido Liberal hubiese acompañado a Álvaro Uribe desde sus inicios, con lo cual incluso no se hubiera presentado la formación de nuevas colectividades políticas que tuvieron como origen esa situación.
¿Cree que la carta fuerte del Polo en 2010 será ‘Lucho’ Garzón?
No sabría decirlo, porque también veo diferencias grandes entre la actitud política de Lucho Garzón y la del propio Polo Democrático. Se anuncia ya la publicación de un libro que seguramente pondrá por escrito esas grandes diferencias frente a la política nacional y a la concepción de lo que es la agenda del país entre Garzón, Carlos Gaviria y los sectores más radicales del Polo. Veo pronóstico incierto sobre cómo vayan a tramitarse esas aspiraciones en el interior del Polo.
¿A quién más ve en la baraja presidencial?
Hay muchos. En el Partido Conservador hablan de que Noemí Sanín quiere aspirar, está también Sabas Pretelt y Carlos Holguín. En el Partido de la U se habla de Pacho Santos y de Juan Manuel Santos. Seguramente en el Partido Liberal insistirán Rodrigo Rivera y Rafael Pardo, y creo que hay que tener en cuenta a Piedad Córdoba.
¿Y usted por Cambio Radical?
Esa es una decisión que tomará el Partido y no quiero anticiparme en eso. En lo personal, no estoy en condiciones de asumir una candidatura desde ahora, no me parece conveniente y no deseo hacerlo.
¿Cuándo debe arrancar entonces la carrera por la Presidencia?
Ojalá lo más tarde posible. Para cualquier gobierno resulta incómodo que ese debate se abra porque perturba la actividad parlamentaria. Entre más tarde, mejor. Y deberíamos aprender de democracias más maduras, donde el debate de la elección presidencial se reduce a tres meses o máximo seis.
¿Le alcanza al Polo con la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación de Nariño para convertirse en alternativa de poder en 2010?
No creo, tiene muy poca presencia a nivel nacional. Ganó en Bogotá y Nariño, pero no reclama ningún avance significativo en otras partes del país. No eligieron más de 20 alcaldes y su presencia en las asambleas y concejos es muy reducida. No creo que hoy el Polo sea una organización que tenga un perfil nacional ni que haya logrado representación en la gran mayoría de entidades territoriales. La tarea de ellos será tratar de construir una organización verdaderamente nacional, de la que carecen hoy.
Organización que sí tiene Cambio Radical para respaldar una candidatura suya…
En 2003, Cambio Radical obtuvo 473 concejales en el país y ahora estamos en 1.300. De 11 diputados elegidos en ese entonces, pasamos a 50 y de 24 alcaldes a 120. En Bogotá, de 120.000 votos y seis concejales, pasamos a 11 concejales y 340.000 votos. 1’745.000 colombianos votaron el pasado domingo por Cambio Radical. Hemos consolidado una gran estructura. Pero no quiero hablar de candidaturas e insisto en que es inconveniente anticipar ese debate cuando no ha transcurrido sino un año del segundo gobierno Uribe. Además nadie resiste tres años de campaña.
¿Cuál va a ser la actitud de Cambio Radical frente a la Alcaldía de Samuel Moreno?
No vamos a ser obstruccionistas. Con Lucho Garzón, si bien no acompañamos su administración, contribuimos en la aprobación de iniciativas que consideramos útiles para Bogotá. Nosotros no ejercemos la oposición como la entiende el Polo Democrático a nivel nacional, sino de una manera mucho más constructiva. Le deseamos éxitos a Moreno y en lo que nos sea posible, en los temas que convengan a la ciudad, vamos a contribuir desde el Concejo.
¿Los resultados del domingo lo tienen contento o de mal genio?
Estoy muy satisfecho. En general, yo vivo de buen genio, el único de mal genio es el Germán Vargas de La Luciérnaga.