Después de que la Cámara de Representantes decidiera eliminar de la reforma política el artículo que establecía la segunda reelección presidencial para 2014, la única carta que le queda al uribismo para asegurar la continuidad del presidente Uribe es el referendo reeleccionista que, sin embargo, cumple un accidentado trámite en el Congreso que lo tiene en peligro de hundirse. Por ese motivo, hoy muchos no descartan que la posibilidad de que el Primer Mandatario repita por otro período desaparezca definitivamente.
Aunque fue radicado en la Cámara hace poco más de mes y medio, el referendo no ha podido ser discutido en la Comisión Primera —la célula donde se gestionan los temas constitucionales— debido a que el propio Gobierno pidió a su coalición darles prioridad a los debates de la reforma política, que fue aprobada el pasado miércoles. Las últimas tres semanas, el presidente de la Cámara, el representante de Cambio Radical Germán Varón, ha citado a los parlamentarios a plenaria para votar dicha reforma, llamado que prevalece a las convocatorias en las comisiones. Adicionalmente, el debate del proyecto está pospuesto en la célula legislativa hasta que se tramite la ley de víctimas, iniciativa a la que los legisladores decidieron darle prioridad.
Por ser una propuesta de carácter popular, las normas señalan que, luego de haber sido puesto a consideración de la Comisión Primera, el referendo reeleccionista cuenta con 30 días para ser tramitado. Ante este panorama lleno de atrasos no falta quién se pregunte si alcanzará el tiempo —la legislatura termina el próximo 16 de diciembre— para sacar adelante la propuesta que lidera el Partido de la U.
Como si fuera poco, la presidenta de la Comisión Primera, Karime Mota, no ha incluido el proyecto en el orden del día. Es decir, la iniciativa no está ni siquiera en lista de espera. Mota le explicó a El Espectador que la demora se ha debido a que la Comisión aún no termina de discutir el llamado estatuto de las víctimas, y aseguró que “todavía no vencen los plazos” para el
referendo. “Aspiro a que la próxima semana podamos salir de la ley de víctimas, para que a más tardar dentro de 15 días se esté votando la iniciativa popular”.
Pero éste no es el único obstáculo que enfrenta la propuesta para que Uribe sea reelegido por segunda vez. Las cuentas indican que la votación en la célula legislativa no sólo estará apretada, sino que probablemente la decisión que defina el futuro del referendo quede en manos de Cambio Radical, colectividad que cada vez parece estar más alejada del Gobierno.
Prueba de ello es que, aunque no lo han anunciado oficialmente, los representantes de ese partido Rosmery Martínez, Carlos Motoa y Germán Varón lo votarán en contra. Roy Barreras, por su parte, dijo que lo está pensando. El único de la bancada de Cambio Radical en la Comisión Primera que se ha mostrado a favor de la iniciativa es Tarquino Pacheco.
Esa célula legislativa está conformada por 35 legisladores. Se necesitan 18 votos positivos al menos para que el referendo sea aprobado. Los congresistas de Alas Equipo Colombia, Colombia Democrática, la U, el Partido Conservador y Pacheco suman 17 apoyos, por lo que, seguramente, la decisión que tome Barreras será determinante.
Al respecto, el representante afirmó que, sea como sea, su voto le causará una ruptura “o con Uribe o con Vargas Lleras”. Según el congresista, este último lo llamó recientemente para pedirle que hundiera el referendo.
Otro voto que, por el momento, está sin dueño es el de Édgar Gómez, de Convergencia Ciudadana, de quien un político, que prefirió que su nombre fuera omitido, dijo que podría ser “el nuevo Teodolindo”. Consultado por El Espectador, Gómez aseguró que “próximamente” decidirá si apoya o no la segunda reelección.
Si el referendo se hunde, al uribismo todavía le queda la posibilidad de resucitar un muerto. Es decir, de volver a incluir en la reforma política, cuando ésta sea discutida en el Senado, el artículo de la reelección.
Por ahora, queda claro que los impulsores del tercer período del Presidente no la tendrán tan fácil. Después de que la
discusión se centraba en si éste debía darse en 2010 o en 2014, puede que los uribistas se queden sin el pan y sin el queso.
Vargas regresaría al liberalismo
Continúan aumentando los rumores que aseguran que el jefe único de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, estaría adelantando conversaciones con el Partido Liberal para regresar a esa colectividad, en caso de que su bancada decida apoyar la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe.
Por fuentes cercanas al líder político se supo que éste se ha venido reuniendo en las últimas semanas con varios congresistas liberales, como Juan Fernando Cristo, a quienes les ha planteado la idea de volver a ondear el trapo rojo.
La información fue corroborada por el senador Rodrigo Lara Restrepo, de Cambio Radical, quien aseguró que “Vargas Lleras está esperando a que se defina el tema del referendo reeleccionista para anunciar su determinación”.
Incluso, Lara no descartó que no sólo el jefe de su partido, sino también varios legisladores que no están de acuerdo con un tercer período del Primer Mandatario, se animen a golpear las puertas de otras colectividades.
La vocera de Cambio Radical en el Senado, Elsa Gladys Cifuentes, dijo que, sin conocer detalles de los acercamientos de Vargas Lleras, “no se puede desconocer que él tiene un origen liberal y lo cierto es que nunca ha renunciado a su condición. Yo soy muy realista hacia eso”.
El secretario del Partido Liberal, José Noé Ríos, dijo sin embargo que ve “lejana” la posibilidad de que el político regrese, aunque no descartó una alianza.