El ‘mico’, según Piedrahíta, constituye una contradicción entre las palabras del presidente Álvaro Uribe, cuando pidió que no se tramite el referendo de reelección, y su intención de cambiar el censo electoral por medio de la reforma política, lo cual permitiría que dicho referendo fuera aprobado apenas con tres o cuatro millones de votos.
En la Constitución de 1991, el artículo 266 se refiere a los requisitos que debe tener quien aspire a ser Registrador Nacional del Estado Civil. Sin embargo, la propuesta de reforma política, en su artículo 19, propone modificar este punto, pero le agrega cambios al número de sufragios válidos en elecciones. “¿Qué tienen que ver los requisitos de un registrador con alterar el censo electoral? Con esto lo que hacen a la hora de la verdad es cambiar el artículo 378 (referente al censo electoral) por la puerta de atrás”, agregó el congresista.
Actualmente para que sea aprobado un referendo se requiere la cuarta parte de votos del censo electoral universal, que para 2010 se estima será de 28 millones, es decir, para que sea válido un referendo serían necesarios 7 millones de sufragios. En cambio, con la nueva reforma política, el censo electoral sólo tendría en cuenta a las personas que voten en 2010 y 2011, entonces si acuden a las urnas 12 millones de ciudadanos, sólo bastarían 3 millones de apoyos para aprobar una reelección, por ejemplo.
“La conclusión de esto es que el Presidente dice que su prioridad no es el referendo, pero por debajo está metiendo un artículo que le permita validar lo de la reelección con menos sufragios de los que exige hoy la Carta Política”, sostuvo el congresista.
Piedrahíta dijo también que la reforma política es un texto improvisado y mal construido, porque hace propuestas como, por ejemplo, la de cambiar el numeral 11 del artículo 107 de la Constitución. “Ese es un artículo tan corto que no tiene sino tres incisos, por eso se trata de un evidente error de ignorancia”.